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LA SALUD MENTAL MEJORA CON UN BUEN MATRIMONIO

Ps. Cecilia Taborga

Un "buen" matrimonio mejora la Salud Mental, tanto de hombres como de mujeres como un "mal" matrimonio empeora la Salud Mental de ambos sexos. El problema del efecto que pueda causar el matrimonio en cada sexo radica en la cualidad de éste y en la madurez de cada persona.

Un "buen" matrimonio mejora la Salud Mental, tanto de hombres como de mujeres como un "mal" matrimonio empeora la Salud Mental de ambos sexos.

El problema del efecto que pueda causar el matrimonio en cada sexo radica en la cualidad de éste y en la madurez de cada persona.


Hombres como mujeres tienen el potencial interno de desarrollar actividades, funciones que, supuestamente, sólo corresponden a un determinado sexo.

Es así como las mujeres han ocupado un lugar en el mundo político, laboral y social que antaño era sólo territorio de los hombres.

De la misma manera, también hay hombres que asumen las labores del hogar y la crianza de los hijos, territorio supuestamente perteneciente a las mujeres.


La "guerra de los sexos", esta dicotomía hombre-mujer (así como la dicotomía mente-cuerpo) está pasada de moda aunque sigan intentando permanentemente las personas "ideologizar" las diferencias para beneficios personales y/o con un sentido competitivo, castrando un sexo al otro negando la falta que cada sexo conlleva intrínsecamente y perdiendo de vista el gran aporte que significa la integración, el trabajo en conjunto destacando los aportes de cada sexo en pos del bien común.


Esto quiere decir que el órgano genital masculino requiere del genital femenino para completarlo y darle su significación sexual y viceversa.

Esto en la mente adquiere un significado simbólico de unidad y fertilidad que pertenece a ambos sexos, que es lo que los une.

Esta capacidad simbólica es la que es poco conocida por las personas, ya que es la que les permitiría tolerar la soledad, el estar consigo mismo y poder así, el esperar a la persona adecuada para concretar un proyecto de compromiso emocional, económico, de tener hijos y de acompañarse en lo cotidiano y de cuidarse mutuamente en la vejez.
El sentirse atrapado es una de las razones que los autores aportan para explicar por qué el matrimonio puede perjudicar a algunos hombres.

Por el contrario, las mujeres casadas parece que poseen una mejor salud mental que las que conviven con sus parejas, "sin anillo de por medio".

Esto podría deberse a que las solteras no poseen los mismos derechos.

Una de las razones es "la falta de protección de los derechos económicos y de propiedad", subrayan los expertos.

Por ello, "el Parlamento debería revisar la ley sobre los derechos de cohabitación", añaden.


La investigación también resalta que, en el caso de ellas, es más saludable la soltería que las rupturas sentimentales.

"Las féminas que no han experimentado ninguna transición en la pareja, y que continuan con su primer compañero, presentaron una mejor salud mental, que las que sí habían roto alguna relación".

En este sentido, el peor estado de salud se dio en las mujeres con un mayor número de rupturas.


En los hombres la soledad aumentó el riesgo de depresión, mientras que "la mejor salud mental fue observada en los que iniciaron una relación en dos o más ocasiones".

Por tanto, son ellas las que mejor viven sin mantener ninguna relación pero de producirse una ruptura sentimental requerirán de un mayor tiempo para recuperarse, teniendo más posibilidades de que su equilibrio mental se vea perturbado por el "desamor".



 

 

 

Puntos en común
Pero, entre tanta "guerra de sexos", hombres y mujeres poseen algún punto en común.

Según afirman los expertos de la Universidad Queen Mary de Londres, si las primeras relaciones sentimentales duran éstas aportan una gran cantidad de beneficios para la salud de los sujetos, siendo menos propensos a sufrir algún problema mental.


Asimismo, aunque las mujeres llevan bien la soledad, el volver a casarse o a salir con alguien mejora la salud de la "psique" de ellos y de ellas.

No obstante, "aunque una nueva pareja mejora la salud, no puede eliminar completamente el efecto perjudicial de una separación previa".


Estos resultados, a falta de confirmarse con otras investigaciones, demuestran la importancia del estado civil "como una variable demográfica clave asociada a la salud mental y física".