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Patología encubierta y no detectada a tiempo

Silvia Bleichmar. PSICOANALISTA. Clarín.Ar

TRAGEDIA EN CARMEN DE PATAGONES


Hay algo aterrador en la irracionalidad de este acto mortífero colectivo.

Sólo alguien severamente perturbado puede intentar asesinar de modo indiscriminado a un grupo de compañeros.

Y lo más brutal es que las causas que llevaron a este desenlace estuvieron larvadas durante años: un niño "tímido y retraído" ?posiblemente con un grave padecimiento psíquico, una paranoia no diagnosticada en una sociedad paranoizada?, no diagnosticado a tiempo, no reconocida su potencial destructividad.



Que haya tenido acceso a un arma de tal calibre indica que su familia nunca tomó conciencia de la severidad del cuadro padecido.

Por ignorancia o por ataque al conocimiento, vale decir, por invalidar la percepción de tener un hijo tan perturbado o porque la violencia nunca fue concebida como patológica en este medio en el cual se constituyó.

Cuando la locura irrumpe de este modo, trasciende el límite de lo privado y se extiende como modo de destrucción pública, todos somos niños inermes ante la devastación.

Recuperar la condición adulta es recuperar la cordura para proteger realmente a nuestros niños y a toda la sociedad de la irracionalidad destructiva que posibilita que las patologías más graves pasen larvadas, que la violencia cotidiana se convierta en un modo de vida con niveles aterrorizantes, impredecibles.

Detectar la combinatoria de factores que desembocan en una tragedia de este tipo no admite parcializaciones.

Ni toda la policía del mundo, ni el ajuste del sistema judicial, ni la intención de convertir a las escuelas en un panóptico en el cual los niños estén siempre siendo observados pueden contener la irrupción de la destructividad en una sociedad donde lo nor mal es muchas veces psicopatía, locura o perversión, siempre y cuando lleve al éxito.



Ya tenemos nuestro Columbine de Carmen de Patagones y lloramos a nuestros niños que sólo entraron al Primer Mundo por sus aspectos más siniestros y destructivos.