Es raro el día en que jóvenes no constituyan noticia en Ias páginas de la prensa con conductas violentas que abarcan desde juegos que terminan en accidentes con auto o heteroagresión, pasando por la violencia cada día más alarmante de fiestas de recepción universitarias y la violencia de los distintos grupos organizados (raps, punkys y otros) hasta conductas abiertamente homicidas y delictuales y actuaciones en movimientos políticos violentistas radicalizados.
Intentaré la comprensión de este problema social con algunos aportes psicoanalíticos que no pretenden ser ni los únicos que esta disciplina puede hacer ni tampoco ser totalizantes en la comprensión del tema.
Más pensamientos psicoanalíticos y otros provenientes de otras ciencias, fundamentalmente sociales y psicológicas podrán dar forma y plenitud a la caleidoscópica multicausalidad del tema que estamos tratando.
Ser adolescente no es fácil.
Sólo pensar en las tareas que debe enfrentar el ser humano en esta etapa de su desarrollo, que se realizan en medio de una situación de duelo permanente por las diversas pérdidas que debe enfrentar: de su cuerpo infantil, de su identidad infantil, de la relación con los padres de la infancia, nos da la dimensión de la dificultad de ser adolescente.
Por el lado de los padres, ellos sufren a su vez los mismos duelos que sus hijos.
Son juzgados en forma implacable por sus hijos, deben abandonar la imagen idealizada de sí mismos en la que estaban cómodamente instalados, aceptar el devenir, el envejecimiento y la muerte.
El choque es inevitable.
Más aún si la situación descrita es negada por unos u otros o ambos.
Se produce en el adolescente un aumento en cantidad y una modificación en la calidad de los impulsos que de pregenitales se hacen genitales.
Trata de controlarlos mediante un incremento del sistema defensivo que se ve por lo tanto sometido a una excesiva tensión por lo cual a menudo fracasa y así se producen los típicos estallidos incontrolados de actividad impulsiva.
Expuestos a nuevos dolores por estos fracasos del sistema defensivo prefieren ACTUAR en vez de SENTIR.
La genitalización de los impulsos y las frecuentes regresiones adolescentes los exponen a más dolores y peligros ya que los impulsos se pueden dirigir a los viejos objetos de amor: padres, hermanos, hermanas.
Se defienden apartándose de ellos.
0 se muestran indiferentes frente a los padres negándoles toda importancia ya que es más fácil prescindir de aquellos a quienes menospreciamos o se muestran insolentes y rebeldes frente a ellos y las creencias y convenciones que ellos representan.
Como deben buscar substitutos, en el lugar de los padres colocan un líder ya sea de la misma generación que ellos (un profesor, un político o un filósofo) 0 más frecuentemente, uno de su misma generación.
Lo importante es que sea totalmente distinto a los anteriores.
Desde la visión panorámica de la adolescencia ya descrita pienso que el psicoanálisis puede colaborar con la comprensión del problema de la violencia juvenil.
a) Pensamos que el adolescente violento se recluta en aquel grupo en que la elaboración del proceso de integración es evitada a través de la no elaboración.
Chasseguet Smirguel postula la existencia de una matriz arcaica del Complejo de Edipo que sería genética y que se representaría por la existencia de un deseo primario de descubrir un universo sin obstáculos identificado con un abdomen materno despojado de sus contenidos.
Es la oposición a la situación que se vive después del nacimiento.
En este esquema, la realidad serían los obstáculos a la accesibilidad del cuerpo materno, o sea el padre, su pene, los niños.
Estos deben ser destruidos.
Representaciones de este deseo que se opone y entra en conflicto con el desarrollo, la evolución, la integración y las condiciones de vida post natal en su suma total las encontramos en mitos, ideologías y utopías que pretenden la total destrucción de la realidad.
También a veces en la política que a veces en su acción acude a asesinatos masivos e incluso al genocidio.
En la clínica encontramos a los perversos, borderlines y algunas enfermedades psicosomáticas.
Nosotros agregamos al adolescente que ya sea fijado o regresado para evitar el dolor del desarrollo y la evolución, comparte con otros la fantasía grupal de un mundo sin obstáculos, a través de la destrucción de la realidad como sinónimo de obstáculos, dando forma a lo que se ha denominado la violencia juvenil, que constituiría un intento de recrear ese mudo paradisíaco donde no existen obstáculos a la fusión ni diferencias terroríficas como las sexuales y generacionales.
b) La vergüenza adolescente también contribuye a la violencia juvenil ya que es claro que entre la variedad de necesidades que un agresor puede manifestar, la necesidad de compensar sentimientos de humillación puede ser crítica en determinar su conducta.
La vulnerabilidad de la autoestima del adolescente y la necesidad de reparar estas injurias mediante actos violentos, sirven como un punto más de apoyo para su comprensión.
Desde un punto de vista social, los medios de comunicación de masas contribuyen a estas ansiedades con su énfasis excesivos en normas poco realistas que exaltan los cuerpos ideales y descalifican a los que se apartan de estas normas..
c) Contribución del Superyo: La pregunta que debemos formularnos en este punto es si la sociedad moderna ofrece valores y figuras de identificación que pudiéramos considerar positivas para nuestros adolescentes.
Es claro que los efectos de identificaciones adolescentes con un medio social que no provee valores estables, que cada día se enajena más con fanatismos acentuados y crueldad, que muchas veces apoya la inmoralidad unido a la internalización de la agresión pueden llevar a la alienacíón, al retiro y aislamiento o a la radicalización y revolución, o también a la violencia juvenil.
Aquí también el adolescente más perturbado es el que caerá más fácilmente en las conductas más violentas.
d) En este punto intentaré una comprensión del problema de la violencia juvenil desde la perspectiva de organizaciones grupales .
El niño en el período de latencia experimenta una desilusión respecto de sus padres, en particular en relación a su teoría de que lo saben y pueden hacer todo, y cómo descubre que no saben hacer nada.
Esto lo empuja a un estado de casi total confusión y pone fin a la teoría que tenía durante el período de latencia: que portándose bien y les enseñarían todo lo que debía saber.
El niño llega a la conclusión de que los padres, no sólo no lo saben todo, sino que apenas saben algo y, no obstante, pretenden saber con el fin de mantener un tipo aristocrático de tiranía sobre todos los niños del mundo.
Entra entonces a formar parte de la comunidad de adolescentes que es fundamentalmente rebelde y que tiene el objetivo de adueñarse del poder.
La manera con que busca hacerlo es tratar de tener éxito, ganar dinero, obtener poder, influencia, etc.
En esa posición, que es normal y que tiene beneficios para él, ya que le evita el dolor de la alienación, puede llegar a ser cruel y a no tener piedad por sus semejantes, lo que lo puede colocar en posiciones muy violentas para conseguir sus fines.
Habitualmente esto es contrarrestado por otra posición de estos adolescentes, más regresiva, de búsqueda de valores, del arte, de principios ideológicos y políticos, de la bondad y la solidaridad.
La primera de estas posiciones nos explica en parte la violencia de los jóvenes y además es punto de partida de graves patologías que sufrirán aquellos adolescente que no pueden salir se ella y que permanecen eternamente apegados a estos grupos adolescentes.
Los más graves establecen grupos establecidos alrededor de una ideología con características primitivas que crean a este adolescente la estabilidad artificial externa, que lo protege contra la alienación como síntoma.
Son grupos que viven a su grupo de pertenencia de una forma excesivamente represiva estando detrás la fantasía del grupo como una madre que lo da todo, en que todos son iguales y no existe ningún problema.
Los elementos comunes en este tipo de ideología primitiva son:
Sometimiento total del individuo al grupo.
División absoluta del mundo entre amigos y enemigos
Deshumanización del enemigo, que puede ser muerto, torturado, secuestrado.
Intolerancia a la vida privada de la pareja.
La ideología es más importante que el individuo.
De este tipo de grupos, pensamos se reclutan los adolescentes que más violencia pueden producir.
Violencia Juvenil
Dr. Luis Gomberoff