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Los trastornos de la alimentación ponen en riesgo a las más jóvenes

Dolores Vidal. Clarín.Ar

La delgada línea roja


 


Los trastornos de la alimentación ponen en riesgo a las más jóvenes.

Hasta qué punto influye la familia en la tiranía del espejo.

Las cifras de un mal que se extiende.


 


 



Cuerpos adolescentes, vulnerables, cuerpos en riesgo.

Es una de las premisas que guía el trabajo de las psicólogas María Ventura, Silvia Banda y Graciela Piatti, especialistas en desórdenes de la alimentación.

Ellas crearon el Centro de Trastornos y Alimentación del cuerpo de la Escuela Sistémica Argentina.

Y desde allí, realizan una tarea de prevención, asistencia e investigación sobre anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y comer compulsivo.

Desde comienzos de año, además, dictan un seminario de prevención en colegios secundarios de Capital Federal, donde a través de un Test de Imagen Corporal, hacen un sondeo sobre cómo están afectando estas enfermedades a las adolescentes de clase media y media alta.

El relevamiento se realiza sobre una población integrada por chicas de 13 a 15 años, la franja de mayor riesgo porque es cuando "se manifiesta la disconformidad con el cuerpo, el duelo por la pérdida de las formas infantiles y la aceptación del cuerpo adulto", explican las expertas.

Y también aseguran que son "alarmantes" las primeras conclusiones de esta investigación que llevan adelante.


 


Luego de relevar a más de 120 adolescentes mujeres (de 13 a 15 años), las psicólogas se animan a evaluar los primeros resultados del Test de Imagen Corporal.


*  Más del 60 por ciento de las encuestadas tiene delgadez o delgadez severa (son dos categorías diferentes).

El resto entra en los parámetros de la normalidad.


*  Más del 70 por ciento de las adolescentes de la muestra intentó hacer dieta (a pesar de no registrarse signos de sobrepeso) sin consultar con un médico.


*  No hay casos de obesidad.


 


Además, las adolescentes que entran dentro de la categoría "delgadez extrema o severa" son quienes están más conformes con su imagen corporal.

En cambio, las que ingresan en la categoría "normal" en cuanto al índice de masa corporal (IMC: peso dividido altura al cuadrado) expresan gran insatisfacción con sus cuerpos y se califican a sí mismas como "gordas".


 


"Los resultados son alarmantes ?apunta Graciela Piatti?.

Y nos obligan a reflexionar sobre ciertos parámetros sociales y familiares.

¿Cuáles son los mensajes, las exigencias que reciben las chicas? Mi opinión es que se combinan factores de presión cultural y valores transmitidos por sus familias.

Por ejemplo, uno es que el éxito está asociado a la delgadez y que un cuerpo delgado es un cuerpo bello".


 


Según las especialistas, los trastornos de la alimentación son enfermedades familiares y por eso, sugieren tratarlos con un enfoque familiar.

"Estos desórdenes afectan a toda la familia ?agrega María Ventura?.

Generalmente, las madres de estas chicas también presentan trastornos.

Es que en nuestra sociedad el cuerpo femenino se asocia con la fragilidad, la vulnerabilidad.

Y aquí el rol de los padres es clave: la prevención debería comenzar con una crianza que apunte a la formación de hijos saludables y con una autoestima fortalecida".

Además, las psicólogas plantean la necesidad de que los padres se atrevan a sentar en el banquillo a sus propias creencias y modelos.

"Desde lo social existe una gran influencia donde el modelo de delgadez y belleza pareciera el máximo logro junto con los bienes materiales ?opina Silvia Banda?.

Pero la familia puede actuar de contrapeso, de lo contrario, si también valora ese modelo, la adolescente que sufre de anorexia o bulimia está en un círculo vicioso.

Para curarse de su enfer medad tiene que romper con los valores familiares.

Debería transgredir".

No sólo es clave el rol de la familia en la prevención de estas enfermedades que pueden llevar a la muerte, sino también durante el tratamiento.

"Según nuestra experiencia, los mejores resultados se obtienen con una participación comprometida de la familia", aseguran.


 


Alertas


Aquí, un listado con algunas de las conductas por las cuales se puede manifestar algún trastorno como anorexia o bulimia.

*Preocupación excesiva por la alimentación.

Suelen hacer una lectura minuciosa de las etiquetas de los productos para saber la cantidad de calorías que contienen.


*A la hora de comer tienden, por ejemplo, a demorarse mucho tiempo frente al plato, desmenuzar la comida, quitarle el repulgue a la empanada o la masa a la tarta.



*Comen a escondidas y esconden comida.

*Evitan sentarse a comer con el resto de la familia, dicen que ya comieron o que lo harán más tarde.

*Van al baño después de comer y se encierran durante mucho tiempo.

Pueden poner música para disimular la provocación del vómito.


*Suelen expresar cambios en el carácter.

Por ejemplo, retraimiento, negación a hablar de lo que les pasa.


*Incrementan la actividad física.



*Pueden tener oscilaciones abruptas en el peso.

*La menstruación se puede volver muy irregular.