Inicio

Crece el mercado de la obesidad

Clarín.Ar

TENDENCIAS DEL CONSUMO EN EE.UU.


 


Diversos productos, desde autos hasta paraguas, se rediseñan para satisfacer la demanda de la creciente población con sobrepeso.


 


En 1986, la cadena de ventas por televisión Home Shopping Network comenzó a ofrecer ropa femenina de de talles extra grandes.

La idea era atraer a un grupo de consumidores que se sentían avergonzados de comprar en tienda.


 


Hoy la cifra de estadounidenses obesos se ha duplicado, a casi 60 millones.

Y Home Shopping Network vende 60 artículos femeninos de talle extra grande, lo que supone casi la mitad de las ropas vendidas por la cadena, dijo June Saltzman, vicedirectora de comercialización de la empresa, que ahora se llama HSN.


 


"A las tallas súper grandes se las trataba horriblemente" dice Saltzman.

"Las ponían al lado del departamento de maletas o de caramelos.

Era un ámbito difícil".


 


Balanzas y cinturones


 


El mercado de los talles extra grandes, que según la firma de estudios de mercado NPD Group facturó unos 30.000 millones de dólares en 2003, ha crecido más de 30% en los últimos diez años, pese a que el mercado de prendas de vestir en conjunto se ha contraído.

Los clientes potenciales de este mercado son el 64% de la población adulta de Estados Unidos con sobrepeso.


 


De Texas a Nueva Jersey, las empresas están vendiendo paraguas extra grandes, extensiones para cinturones de seguridad,balanzas con capacidad de hasta 400 kilos, destinos turísticos orientados a individuos con sobrepeso y aparatos para ponerse los calcetines.

Ingenieros de automotrices como la Ford dicen que el aumento del diámetro de la cintura de los estadounidenses podría guiar los diseños de automóviles en un futuro.


 


Las prendas de vestir de talla extra grande podrían acaparar un 90% del mercado de artículos para clientes con sobrepeso, según Marshal Cohen, analista de mercado de NPD.

"En 1985, la talla más vendida en prendas deportivas para mujer era la ocho", dijo.

"En 2003 era la talla 14".


 


Clientela polarizada


 


La cifra de estadounidenses obesos no disminuirá pronto, dada la documentada propensión al abandono de dietas.

Cerca del 95% de las personas que hacen régimen suelen volver a recuperar el peso perdido en un año, dijo Kelly Brownell, director del Centro para Desórdenes Alimentarios de la Universidad de Yale.


 


"Esta gente tiene necesidades legítimas, estén luchando contra su peso o no", dijo Gary Epstein, de la consultora de estudios de mercado RSCG Tatham Partners y autor de Globesity, un estudio de 2003.

"Están diciendo, Oye, necesito ropa y asientos más grandes...

y estoy dispuesto a pagar".


 


"Si la tendencia sigue aumentando, vamos a tener muchos más problemas", dijo Christian Civiero, de 30 años, ingeniero ergonómico de Ford.

"Puede que la base de clientes termine polarizándose, y los fabricantes de automóviles tendrán que decidir a qué cliente quieren satisfacer".


 


René Rousseau, que pesa 204 kilos, escritora técnica de Southwest Airlines, dice que no cabe en un todoterreno así que usa una camioneta Chevrolet Silverado 2002 de cuatro puertas con asientos que se deslizan hacia atrás más de lo usual y volante con un diámetro de 25centímetros.

"El volante más pequeño no se incrusta en el abdomen".


 


De doble filo


 


Aún así, el mercado de productos para perder peso supera al de los productos extra grandes.

En 2002 un estudio de mercado de MarketData Enterprises estimó el mercado estadounidense para programas de reducción de peso, pastillas para adelgazar, alimentos bajos en calorías y clubes de salud en US$ 40.000 millones, y prevé que crecerá a US$48.800 millones para 2006.


 


Hasta los defensores de un tratamiento justo a la población obesa se muestran ambivalentes sobre los nuevos productos.

Los grupos de apoyo a este sector temen que a pesar de que los nuevos productos mejoren la calidad de vida de esas personas, también podrían disimular el riesgo de enfermedad y muerte provocada por el aumento de peso.


 


"Pueden dar más comodidad a la gente", dijo Morgan Downey, director de la Asociación Estadounidense de Obesidad.

"Pero al mismo tiempo hay que reconocer las serias consecuencias de no intentar bajar de peso".