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El acoso moral en el trabajo

Carmen Sanchez Carazo. Diariomedico.com

El acoso moral en el trabajo se está produciendo en los últimos años en un importante porcentaje de trabajadores fuera y dentro de nuestras fronteras, y uno de los sectores más afectados es el de los profesionales sanitarios.

Este problema es muy importante para los médicos, pues muchas de las enfermedades de sus pacientes tienen su origen en el acoso psicológico en el trabajo.

González de Rivera, catedrático de Psiquiatría, explicaba en este diario, que las personas que padecían este problema podían derivar en complicaciones clínicas severas.
El acoso psicológico en el trabajo es cualquier manifestación de una conducta abusiva y, especialmente, los comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que pueden atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o psíquica de un individuo, o que puedan poner en peligro su empleo, o degradar el clima laboral.


Este fenómeno, al que el psiquiatra sueco Heinz Leyman calificó de psicoterror, no sólo destruye el ambiente de trabajo y disminuye la productividad, sino que también favorece el absentismo, ya que produce un grave desgaste psicológico.

Y esta importante presión psicológica puede traer consigo alteraciones psíquicas y físicas.

Por ello, es necesario que desde los médicos de primaria, de empresa, psiquiatras y distintos especialistas se comience a estudiar el acoso psicológico en el trabajo como causa importante de muchas patologías.

La encuesta sobre Condiciones de Vida y Trabajo en la Unión Europea, basada en 21.500 encuestas y publicada por la OIT en diciembre de 2000 estima en un 9 por ciento el número de trabajadores afectado por este problema.

Especialmente expuestos son los trabajadores de las Administraciones Públicas (un 14 por ciento) y del sector servicios en general (un 25 por ciento), en los que un grupo muy importante son los profesionales sanitarios.

Según la encuesta de la OIT citada, más del 30 por ciento de los trabajadores expuestos al acoso han tenido que estar con bajas laborales más de 12 meses.

El gasto social que todo ello genera, tanto en costes por las enfermedades producidas, como por la formación necesaria para proceder a la sustitución de estos trabajadores, más los que se derivan de pérdida de productividad, pues en un gran porcentaje de casos al trabajador se le aparta de sus tareas, continuando cobrando su sueldo, produciéndose una malversación de fondos públicos y privados.

Estos gastos han sido estimados en el informe de la OIT en cientos de millones de euros.

Distintas iniciativas


Ante este problema tan frecuente y que produce un coste social importante, en los últimos meses se han producido varias iniciativas legislativas.

Así, desde que el 19 de junio de 2001 todos los partidos políticos en el Senado, por unanimidad, instaran al Gobierno a que legislara entorno a dichas materias, han comenzado a surgir propuestas para evitar esta situación.
En octubre se aprobó una proposición no de ley en el parlamento catalán; el 18 de noviembre el partido socialista presentó en el Congreso de los Diputados un proyecto de ley tipificando el acoso moral en el trabajo como delito, y el 12 de noviembre de 2001 se aprobó una proposición no de ley presentada por el PSOE, en el Congreso de los Diputados, en la que se insta al Gobierno, primero, para que en el marco de sus competencias apruebe las actuaciones necesarias y el estudio de las modificaciones normativas pertinentes desarrolladas de forma coordinada con los Estados miembros de la Unión Europea para evitar el acoso moral y hostigamiento psicológico en el trabajo, con el fin de eliminar las consecuencias negativas de todo tipo que tiene para los trabajadores.

Segundo, para que establezca la información necesaria sobre el acoso moral en el trabajo entre los miembros de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para que puedan reconocer su práctica cuando sea denunciado por la persona que lo sufre o lo observa en el desarrollo de su trabajo, a efectos del cumplimiento de su función de vigilancia y control en materia de prevención.

Y, tercero, consecuencia de lo antedicho se analizará la eventual posibilidad de tipificar el acoso moral como riesgo laboral.

El 15 de enero de 2002 se ha presentado una proposición no de ley, en la Asamblea de la Comunidad de Madrid en la que se solicita un plan de información sobre el acoso moral en el trabajo, no sólo para trabajadores, empresarios e inspectores de trabajo, sino también para médicos de la sanidad pública y de trabajo, pues van a ser ellos los que prevengan y diagnostiquen un problema tan importante que vulnera derechos fundamentales como el de la dignidad de la persona.



El hacer del profesional sanitario


Desde el punto de vista de la bioética médica, se hace necesaria una reflexión sobre el hacer del profesional sanitario ante una situación en la que el trabajador es maltratado psicológicamente.


Toda persona tiene derecho a ser tratado con respeto; a que se respete su dignidad personal y laboral, y el derecho a su salud física y psíquica.

Estos derechos no deben ser vulnerados nunca y mucho menos cuando existe una dependencia jerárquica.

En estas situaciones, muchas veces se puede hacer necesario que el profesional sanitario responda a la ayuda que solicita el paciente, y para ello se hace imprescindible una mayor formación e información sobre este problema de salud laboral.

Así, desde hace décadas grandes filósofos y pensadores religiosos han defendido que el hombre se dignifica en el trabajo y que éste ha de ser un lugar de realización personal por su quehacer y estar en el mundo.

Creo que es responsabilidad de todos los ciudadanos, y, entre ellos, de los profesionales sanitarios, plantearnos: ¿Qué sociedad queremos construir para nuestros hijos y generaciones futuras? ¿Una sociedad en la que prime el acoso y el psicoterror en el trabajo o una sociedad en la que impere la libertad, la dignidad y la salud laboral?