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Cómo ayudar a los hijos a escoger carrera universitaria

Débora Gutiérrez y Aída Worthington. La Tercera

Hablar sobre la realidad económica de la familia y considerar los bachilleratos cuando hay confusión son algunos de los consejos


Es fundamental que los padres muestren a los hijos las opciones que tienen, tanto si no obtienen el puntaje esperado, como si se trata de evaluar el estudiar en universidades de regiones.



PUNTAJES MUY ALTOS pueden llevar a los jóvenes a postular a carreras que los exigen, sin que necesariamente sean de su agrado.




 


 


Al postular


Hacer una lista de las carreras e instituciones, en estricto orden de preferencias, a las que se quiere postular.


Revisar requisitos como número de postulaciones o el orden en que se debe hacer.


Comparar prioridades y requisitos.

Por ejemplo, hay universidades en que no aceptan que se postule a sus carreras más allá del tercer lugar.

Por tanto, en vez de perder ese espacio, decidir si se opta por considerar otras carreras o Ues.



No hay plazo que no se cumpla y desde la madrugada de mañana los jóvenes que rindieron la Prueba de Selección Universitaria (PSU) tendrán acceso a los resultados.

Por ende, se acerca el período de postulaciones y la elección de una carrera.

Una decisión compleja para aquellos jóvenes que aún no saben con certeza qué estudiar.

Estos son algunos consejos para apoyar este proceso:


 


El rol de los padres


 


En la mayoría de los casos son los padres quienes financian la educación de sus hijos, por lo que debieran de antemano decirle con qué cartas cuentan sus hijos al recibir los resultados de la PSU. "Es decir, si le va mal, se le ofrece prepararse de nuevo, irse a estudiar a otra región o a una universidad privada", explica la sicóloga del Preuniversitario Pedro de Valdivia, Virginia Seyler.

Así, con estas alternativas, él puede definir cuál de todas es la que más le conviene.


 


Perdidos aún


 


Si aún no hay claridad sobre qué estudiar, la recomendación es que el alumno se informe por internet o en las mismas universidades y preuniversitarios acerca de las carreras.

Si persiste la desorientación, Jeannine Charney, sicopedagoga del Instituto Neuropsiquiátrico de Santiago, recomienda por lo menos definir una área de estudio, como Letras, Matemáticas o Ciencia y postular a programas de bachillerato.

"Los jóvenes pueden conocer ramos de distintas carreras y madurar la opción que más se acerca a sus intereses", acota.


 


Puntaje inesperado


 


Mucho alumnos, sin tener las expectativas, reciben excelentes puntajes en la PSU y, con ello, se les abre la posibilidad de postular a carreras que antes no habían pensado.

"Esto los confunde mucho y se preguntan qué estudiar.

Cuestionarse es bueno, pero es importante saber por qué dudan: quizás el joven no está seguro sobre lo que quiere estudiar o los padres, a la luz del buen puntaje, lo están presionando para que estudie otra cosa", advierte Virginia Seyler.


 


Mal resultado


 


En el caso contrario, cuando el puntaje es menor a lo esperado, las expertas sugieren analizar las razones del fracaso: "Si faltó estudio o se puso nervioso" y ver la posibilidad con los padres de volver a dar la PSU.

Seyler
opina que es bueno darles otra oportunidad, siempre y cuando el propio hijo lo decida de modo maduro y que se comprometa a trabajar en el año.


 


Año de espera


 


De acuerdo con Jeannine Charney, también es una opción válida decidir que no se está preparado para definirse con respecto a una carrera: "A muchos jóvenes los agobia tener que optar por una carrera y a veces, producto de la presión, se meten a carreras que no los satisfacen y fracasan.

Los padres debieran evaluar la posibilidad de dejar a sus hijos madurar esta decisión por un año".


Insistir en una carrera


Es importante meditar, si ya se ha fracasado dos veces en postular a una determinada carrera: "La revisión sobre las razones de esta reiterada frustración puede hacerse con una introspección seria y profunda, con el apoyo de familiares y amigos.

Pero también es útil acudir a un orientador vocacional o un sicólogo que facilite determinar qué está pasando y le muestre alternativas a seguir", dice Virginia Seyler