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Muchas personas padecen depresión y estrés durante las fiestas navideñas

Mónica Kitroser. Psiquiatría.com

Cada año, con el anticipo de las fiestas de Navidad y Año Nuevo varios fenómenos de tipo psico-social , empiezan, inevitablemente , a aparecer en las personas, sociedad, y especialmente en el tipo de cultura como la nuestra.


 


Se empieza a generar un tipo de "ansiedad generalizada".

Aumenta el ritmo y velocidad en la forma en que las personas se desplazan, en auto, colectivos, y otros medios de transporte.

De alguna forma u otra esto se empieza a diseminar, de tal forma, que las personas, a veces no saben exactamente por qué tienen un sentimiento de urgencia, ya que no tiene directamente que ver con las celebraciones per sé, sino por una excitación ficticia, que responde a patrones de reacción y comportamiento, que han sido inculcados por años, y desde una edad muy temprana.


 


En el plano de cultura y sociedad es importante distinguir las celebraciones de antaño, donde se celebraba el advenimiento del niño Jesús, con la recreación de este evento en el pesebre, y el significado religioso que esto representaba, así como la tradicional visita de los Reyes Magos a los niños que tenía una dosis importante de significado de magia y fantasía, por lo que los juguetes tenían un simbolismo importante, y no tenían que ser excesivamente caros o difíciles de acceder para aquellos padres que no podían costearlo.


 


Cuando aparecieron los medios de comunicación masiva, el consumismo descontrolado generado por el bombardeo permanente de la televisión, Internet, y otros medios de difusión, así como la aparición e importación de elementos de cultura Anglo-Sajona, como ser "Papa Noel", "Santa Claus" y el árbol de pino (elemento de antigua adoración de los sajones), todo significado se desvirtuó, o peor, desapareció.


 


Lo importante pasó a ser las compras descontroladas para: Regalos para el "árbol de Navidad, regalos para Reyes, elementos para la preparación de las cenas, tanto para Navidad como para Año Nuevo, y el mensaje permanente del entorno social o de los medios de comunicación de que "hay que festejar, estar alegres, de muy buen humor, comer desaforadamente, y brindar (consumo de alcohol ) en dosis masivas.


 


Curiosamente, he visto en la práctica, personas que llegaban al consultorio, muy ansiosas, irritadas, presionadas y agotadas, expresando casi en forma general "Ojalá que ya pasen estas fiestas", "No sé que vamos a hacer, mi familia quiere que la Navidad se celebre en casa de Fulano, y el Año nuevo en mi casa, pero no sé si todos se van a estar de acuerdo con eso", y expresiones de fastidio, por tener tanta responsabilidad y tener "que cumplir", no sabiendo como enfrentar todo esto, y no sabiendo delegar, simplemente diciendo NO a lo que salía fuera del control de, en su gran mayoría mujeres.


 


De ahí que el aumento de estrés, cansancio, exceso de gastos, muchas veces haciendo enormes sacrificios, ir de compras, fiestas de trabajo, tener exceso de invitados, discrepancias en el ámbito familiar sobre qué hacer y donde, (todo esto antes que lleguen las fechas de celebración) , generan en las personas que no tienen diagnosticado un cuadro depresivo mayor, altos niveles de tensión, jaquecas, insomnio, que pueden crear un cuadro depresivo, especialmente durante los días que preceden inmediatamente a las fiestas o inmediatamente después.


 


Las expectativas poco realistas de estar "feliz, hay que celebrar", hacen que para muchas personas estas fiestas se conviertan en una pesadilla.


 


En general las mujeres que padecen alteraciones en el estado de ánimo, y estamos refiriéndonos a aquellas que han perdido un familiar, un amigo muy cercano, acaban de divorciarse o separarse, experimentan un profundo sentimiento de decepción , melancolía, angustia y depresión, generadas también por la culpa de no cumplir con las expectativas, exigencias y presión familiar / ambiental.


 


Esta festividades son percibidas y anticipadas con aprensión, y las personas que se sienten deprimidas, desean pasar desapercibidas, o directamente no estar ahí.