Dos terceras partes de los niños que sufren trastorno por déficit de atención con hiperactividad, cuya evolución tiende a la cronicidad en el 50 por ciento de los casos, presentan también síntomas psiquiátricos, según María Jesús Mardomingo.
Al menos dos tercios de los niños afectados por el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) presentan síntomas psiquiátricos asociados, según ha explicado María Jesús Mardomingo, jefa de la sección de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, y presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría Infanto-Juvenil, en la presentación de los resultados de la primera encuesta internacional a padres con hijos afectados por TDAH, realizada bajo el auspicio de la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH, en sus siglas en inglés) y la colaboración de Lilly.
Mardomingo ha recordado que la evolución de este trastorno tiende a la cronicidad y en más del 50 por ciento los síntomas perduran en la edad adulta, lo que está impulsando el estudio de la prevalencia del TDAH entre los mayores de 18 años.
"Uno de cada cuatro niños con TDAH cuenta con un progenitor afectado por este trastorno.
De hecho, la encuesta indica que el 60 por ciento de los padres piensan que uno de los miembros de la pareja padece síntomas asociados al TDAH, lo que muestra la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz para reducir su impacto en la vida adulta".
Esta identificación con los síntomas de los hijos es menor cuando las afectadas son niñas.
Según Preston Garrison, secretario general y consejero delegado de la WFMH, esto se debe al "alto índice de infradiagnósctico registrado entre las mujeres, que tienden a exteriorizar y manifestar los síntomas de manera distinta a los varones".
Diagnóstico tardío
La encuesta, que ha contado con la participación de 760 familias de ocho países, entre ellos España, revela que el tiempo medio que transcurre desde el momento en el que se detecta el problema hasta que se alcanza un diagnóstico correcto se acerca a los dos años, "un tiempo excesivo, especialmente si se tiene en cuenta la rapidez con que los niños se desarrollan psicológica y emocionalmente.
Asimismo, el 63 por ciento de los encuestados cree que sus médicos de cabecera no tienen suficientes conocimientos sobre el TDAH y el 31 por ciento afirma haber tenido muchas dificultades para acceder a un especialista capaz de tratarlo.
Los expertos han coincidido en que, junto al diagnóstico precoz, el tratamiento combinado, basado en psicoterapia y fármacos, es una de las herramientas más útiles para controlar la evolución del trastorno.
En este sentido, Mardomingo ha destacado que se debe luchar "contra el mito que rodea a la farmacoterapia relacionado con la adicción o la dependencia.
De hecho, se sabe que los jóvenes con TDAH tratados con fármacos tienen un riesgo menor de presentar drogodependencia en comparación con los no tratados".