TENDENCIAS: RESULTADOS DE UNA ENCUESTA A PERSONAS DE

En el sondeo hubo más rechazo que aceptación a las relaciones fuera de la pareja.
Los expertos creen que las nuevas generaciones son más abiertas, aunque siguen apostando a la estabilidad afectiva.
¿Son o se hacen? Los jóvenes argentinos parecen dudar, al menos en las encuestas, entre subirse a una ola conservadora en lo sexual o lanzarse a vivir una nueva sexualidad.
Frente a un cuestionario, casi la mitad de los menores de 29 años desaprobó las relaciones sexuales fuera de la pareja, a la mayoría le pareció bien convivir sin el paso previo por el altar o el Registro Civil y no lograron ponerse de acuerdo en si debe ser legalizado o no el matrimonio entre homosexuales.
La opinión de los argentinos entre 18 y 29 años quedó registrada en el Indice de
Desde ya, que la mayoría (74%) acuerde con que las parejas vivan juntas sin casarse no sorprende.
Son pocos los que creen que el único camino a la convivencia debe ser la marcha blanca y radiante hacia el altar o el Registro Civil (sólo el 7% aseguró que está mal convivir sin casamiento previo).
En cambio, ¿no resulta inesperado que se dividan en partes casi iguales los que aceptan (45%) y rechazan (48%) mantener relaciones sexuales fuera de la pareja estable?
"No", contesta Ana María Mendes Diz, doctora en Sociología e investigadora del Conicet en el Instituto Gino Germani.
"Contra lo que se cree, los jóvenes no son muchísimo más liberales que los adultos.
La liberación sexual de los 60 se equilibró con el tiempo y es probable que esa idea todavía permanezca en el imaginario colectivo.
Pero es un prejuicio."
En el 2003, Mendes Diz hizo un relevamiento en el Germani sobre 800 jóvenes menores de 19 años de todo el país (se tuvo en cuenta que la edad de inicio sexual promedio ronda los 15 años).
Consultados sobre el número de "parejas sexuales" (estables u ocasionales) que habían tenido en los últimos 5 años, el 37% dijo "una sola" y el 43% "entre tres y más" (pero no mucho más), contra el 59% y el 28%, respectivamente, de los adultos.
"Esto demuestra ?explica? que las diferencias no son tan grandes.
Los jóvenes no tienen mucha mayor frecuencia de parejas que los adultos y la estabilidad les interesa a ambos.
La diferencia es entre chicos y chicas: ellos tienen más relaciones ocasionales y ellas más estables."
Entonces, ¿la diferencia de sexo divide el comportamiento sexual? Para Diana Resnicoff, psicóloga y sexóloga clínica, "el sexo ocasional es muy común en los varones jóvenes".
Pero en el consultorio surge la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace.
"Veo ?explica Resnicoff? que lo que cuentan difiere sustancialmente con la conducta.
En la gente joven, si bien sigue predominando, al menos en su imaginario social, el ideal del amor romántico, empiezan a surgir nuevos modelos de relaciones afectivas que incluyen la amistad, la fidelidad, el compañerismo, como forma de demostrar una igualdad entre los géneros, una relación activa." Aunque ?aclara? no es el miedo al contagio del sida lo que determina este modelo.
"En esta nueva pareja naciente, la mujer tiene una mayor autonomía, lo cual le ha significado un cambio en el lugar de su hogar, en la pareja, en la distribución de poder en la relación y en su participación en los aspectos monetarios y, en cuanto a la sexualidad, en los contratos de fidelidad de la pareja", asegura.
En tiempos de acomodamiento a la gran crisis, lo que parece primar en la mayoría de los jóvenes ?aseguran los especialistas consultados? es una valoración de lo afectivo.
Aunque todo, por supuesto, depende también de pautas socioculturales y económicas, las parejas se encuentran dispuestas a defender el amor frente a las relaciones ocasionales que puedan llegar a amenazarlo.
Escéptico con las encuestas, el ojo conocedor del especialista en sexología Juan Carlos Kusnetzoff dice que, a la hora de hablar de sexo, son muchos los que responden diferente a sus vivencias.
"Sin duda, los jóvenes de hoy son más tolerantes y abiertos.
Aunque también se ve que en las relaciones que mantienen hacen hincapié en la fidelidad, aunque esa palabra no me guste mucho porque suena moralista."
"Si están sosteniendo una relación de amor y confianza ?afirma Adrián Sapetti, presidente de
Pero los tiempos han cambiado.
"En los 70, tener relaciones sexuales con todos era una especie de imperativo", dice Sapetti.
"No digo que esto sea bueno o malo, simplemente ya no es.
De todas maneras ?concluye? las cosas han avanzado." Fuera de lo que se dice, se practican y discuten nuevas sexualidades (ver Nuevas...).
El casamiento entre gays, por ejemplo, fue uno de los temas consultados en el Indice de
Casi, casi otro empate técnico entre una postura conservadora y otra liberal al momento de responder una encuesta o de, simplemente, pensar y hacer diferente.