El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana,
Victoria Malvar Ferreras
Se denomina acoso moral o violencia perversa a la posibilidad de destruir a alguien sólo con palabras, miradas e insinuaciones. El libro se sustenta en testimonios reales recabados en su consulta, en los cuales la autora analiza la especificidad de la relación perversa que se establece. Así, analiza el mecanismo de este proceso en la pareja, la familia y la empresa.
<p style="text-align:justify"><strong><span style="font-family:arial; font-size:12pt">France Hirigoyen, Marie</span></strong><strong><span style="font-family:arial; font-size:12pt">: <em>El acoso moral.<br />
<br />
El maltrato psicológico en la vida cotidiana</em></span></strong><strong><span style="font-family:arial; font-size:12pt">, </span></strong></p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify"><strong><span style="font-family:arial; font-size:12pt">Paidós Ibérica, 1999.<br />
<br />
179 pp.<br />
<br />
ISBN: 84-493-0705-8<!--?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /--></span></strong></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><strong> <img alt="" src="https://www.psikis.cl/archivos/ImagenesparaArt%EDculos/elacosomoral-hirigoyen.jpg" /></strong><span style="font-size:22px"><span style="font-size:72px"><strong>S</strong></span>igmund Freud, definía la salud mental como la capacidad del ser humano para amar y trabajar.<br />
<br />
El concepto de acoso moral apunta directamente a destrozar psicológicamente a una víctima.</span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Se denomina acoso moral o violencia perversa a la posibilidad de destruir a alguien sólo con palabras, miradas e insinuaciones.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">El libro se sustenta en testimonios reales recabados en su consulta, en los cuales la autora analiza la especificidad de la relación perversa que se establece.<br />
<br />
Así, analiza el mecanismo de este proceso en la pareja, la familia y la empresa.</span></span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">La autora habla de agredidos con el fin de que el acoso que sufren cotidianamente se considere como un asesinato psíquico.</span></p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Este ensayo sobre la perversidad de la tortura psicológica ha movilizado a Francia.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Con 200.000 ejemplares vendidos del libro <strong><em><span style="font-family:arial">El Acoso Moral</span></em></strong><em> </em>Marie France Hirigoyen, psicoanalista, ha llamado la atención de la sociedad francesa sobre un fenómeno que aniquila la autoestima de los individuos.<br />
<br />
Un fenómeno conocido, pero del que no se ha hablado hasta ahora como tal.<br />
<br />
El libro ha provocado un revuelo tal que <!--?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /-->la Asamblea Nacional de este país vecino ha preparado ya un proyecto de ley sobre cómo actuar ante el denominado acoso moral.<br />
<br />
Suecia, Alemania, Estados Unidos o Italia lo recogen ya como un conflicto en las relaciones laborales que se configura como uno de los problemas culturales y educativos del futuro.</span></span><br />
<span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Todos hemos vivido o presenciado en alguna ocasión, en relaciones laborales o </span><em style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">supuestamente</em><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6"> afectivas, escenas en la que un jefe o un marido o un novio, o una mujer, o una amiga...</span><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">ha tratado al otro/a con si fuera una basura, intentado mellar su autoestima de forma pública y notoria.</span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Las cifras de acoso moral en Europa según una encuesta realizada por la Fundación Europea para la Mejora de Vida y de Trabajo en 1997 sitúan en 12 millones de personas las que son víctimas de estas prácticas.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Parece que los sectores inmobiliario, bancario y Estatal son los que más casos presentan de este serio problema.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Según Hirigoyen, la causa viene propiciada por la economía de mercado que prima, sobre todo, la ley del más fuerte.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Los <em>amos</em> se las arreglan para atribuir a los demás los desastres o errores de gestión que provocan y luego se presentan como los salvadores de las situaciones o, sencillamente, como los más listos e inteligentes.<br />
<br />
Los estudios también revelan altos índices de suicidios (entre el 10 y el 15%) entre las víctimas del acoso moral.</span></span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El problema existe y el debate, al menos en algunos países, está en la calle.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Pero no son sencillas las soluciones a un problema tan complejo.</span></span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Para la psicóloga francesa la solución empieza por restablecer el respeto mutuo entre individuos y revisar nuestro concepto de tolerancia, que ha sido lamentablemente retocado por criterios poco sólidos y muy demagógicos.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Nuestra sociedad rechaza el establecimiento de normas</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Ciertamente, es difícil dejar un trabajo en estos tiempos en los que la inmediatez representa un papel fundamental; pero una victima de acoso ha de estar preparada para poner fin a esta situación.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Entre otras razones porque es difícil que las leyes acaben reglamentando las relaciones personales, como ya sucede, de hecho, en el acoso sexual.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El acoso moral proviene de individuos con características perversas, que la autora denomina </span><em style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">perverso narcisista</em><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Suelen desarrollar con éxito su carrera profesional basándose en la ausencia de escrúpulos, que les facilita el abuso de las personas de su entorno, especialmente aquéllas que mantienen con él/ella una relación de subordinación.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Las estrategias abusivas suelen pasar desapercibidas para quienes están afuera del círculo de la víctima porque, por un lado, el </span><em style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">perverso narcisista</em><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6"> desarrolla una gran habilidad para mentir sin pudor, como explica Hirigoyen, mientras que las víctimas se amparan en el silencio y la discreción, por miedo a más represalias y/o por vergüenza.</span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">En absoluto considera la autora al </span><em style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">perverso narcisista</em><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6"> como enfermo mental, sino como un individuo frío y racional, que domina de modo natural las técnicas de la manipulación y que es incapaz de considerar a los demás como a seres humanos.</span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Algunos de estos sujetos comenten actos delictivos por los que son juzgados.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Pero la mayoría de ellos hacen uso "de su encanto y facultades de adaptación para abrirse camino en la sociedad dejando tras de sí personas heridas y vidas devastadas".<br />
<br />
Es fácil comprobar como educadores, testigos, psiquiatras, jueces...<br />
<br />
la sociedad en general, caemos una y otra vez en la trampa de perversos narcisistas que se hacen pasar por víctimas, dejándonos ver lo que ya esperábamos de ellos para seducirmos más fácilmente.<br />
<br />
Entonces les atribuimos sentimientos neuróticos.<br />
<br />
Pero, luego, muestran sus objetivos de poder y control, y nos sentimos engañados y humillados.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">La perversión adopta distintas formas y representaciones.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Una de las más comunes es la sexual.<br />
<br />
Pero en el acoso moral se trata de la utilización de la víctima como un objeto destinado a satisfacer la propia necesidad de ejercicio del poder.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Hirigoyen advierte que cualquiera puede ser víctima de un </span><em style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">perverso narcisista</em><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">, y que no existe un perfil predeterminado para convertirse en víctima.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">No son masoquistas o depresivas en sí mismas.<br />
<br />
Los acosadores tienen una desarrollada intuición y atacan la parte depresiva o masoquista que pueden encontrar en ella.<br />
<br />
Vuelcan su culpabilidad sobre ella y la maltratan y la castigan porque la odian y saben que son mejores que él.<br />
<br />
Envidia y complejos están detrás de estas actitudes.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Lo más complicado de toda la cuestión estriba en que este tipo de relaciones perversas se da en ámbitos de intimidad: entre jefe y subordinado, entre padre e hijo, entre miembros de una pareja.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Es decir, el agresor sabe de antemano que cuenta con la confianza de la víctima, que lo perdonará una y otra vez.<br />
<br />
Una y otra vez: las víctimas asumen demasiado deprisa culpas que no necesariamente le pertenecen.<br />
<br />
Esto mismo lo excitará hasta límites insospechados.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El primer paso en la resolución del problema está en reconocer lo que está sucediendo.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Suele ser una situación bastante compleja, en la que las distintas posiciones que ocupan él o ella, dentro de la estructura jerárquica de la organización, con respecto al supervisor abusador, lo coloca en una situación de desventaja inicial.<br />
<br />
En primer lugar, porque tiene difícil el acceso a los niveles superiores en la escala jerárquica.<br />
<br />
Y, en segundo lugar, porque el abusador suele tener gran facilidad para mostrar distintos rostros: uno en la soledad del encuentro con su víctima, y otro diferente frente a la mirada de terceras personas.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Es importante reconocer la necesidad de ayuda externa porque, como observa Hirigoyen, "cuando alguien está en una posición de víctima, está bajo el dominio de otro y pierde la noción de normalidad".</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Pero no suele ser una buena estrategia involucrar a sus compañeros, porque el enrarecimiento del clima de trabajo terminaría afectando negativamente la búsqueda de una solución, y la víctima, percibida como una persona "molesta".<br />
<br />
La familia y los amigos íntimos son el principal apoyo en estos casos.<br />
<br />
Pero también lo son los apoyos psicológicos y legales.<br />
<br />
Si bien el acoso moral adopta formas muy sutiles y disimuladas, que hacen muy difícil reunir "pruebas" en el más estricto sentido jurídico del término, puede ser importante, cuando una persona reconoce que ha caído en las redes de un abusador, comenzar a tomar notas en un cuaderno de cada agresión, cada detalle humillante que recibe.<br />
<br />
Si toda la "evidencia" no convence a los responsables de empresa, podrá transmitir esta información a un buen abogado.<br />
<br />
Pero si la solución no llega, es importante reconocerlo y no mantenerse luchando contra los elementos.<br />
<br />
El anhelo legítimo de reparación moral, como señala Hirigoyen, puede ser "totalmente ilusorio".</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Lo más difícil del acoso moral es detectar cuándo comienza y por qué.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">En general, la víctima empieza a percibir agresiones solapadas o abiertas, pero no se da cuenta de la situación que vive y muchas veces se siente culpable.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El agresor pone en circulación cotilleos malintencionados y mentiras sobre la víctima, deja de darle trabajo, le retirar el saludo, habla en un grupo ignorando a la persona acosada, le da tareas inferiores a las que venía realizando, la trasladarla a una zona desfavorable, hace gestos despectivos u ofensivos, siempre sutilmente, claro...</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Es habitual utilizar entre los acosadores un lenguaje indirecto destinado a desestabilizar emocionalmente la víctima.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Justamente los agresores saben que una vez desestabilizada una persona es mucho más fácil que cometa errores en su trabajo, que comience a faltar con asiduidad o que estalle públicamente.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Factores que el acosador luego utilizará para presentarse como víctima de un "mal empleado" o "una histérica".<br />
<br />
Hay que tratar de no engancharse con las provocaciones y tomar nota de todas las agresiones y guardar todas aquellas cosas que puedan servir como prueba.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Cuando la víctima reacciona e intenta rebelarse, la maldad latente cede su lugar a una hostilidad declarada.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Comienza entonces una fase de destrucción moral que Hirigoyen llama "psicoterror" donde todo vale, inclusive la violencia física.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Las consecuencias psicológicas y físicas del acoso son devastadoras.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Desde lo psicológico son comunes el estrés, la ansiedad y la depresión.<br />
<br />
En cuanto a las dolencias físicas, al bajar las defensas, aparecen males a los que la víctima ya estaba predispuesta como problemas dermatológicos, cardíacos, gastrointestinales o alérgicos.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Es conveniente consultar con algún psicólogo o psiquiatra especializado en el tema y con un abogado laboralista.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Si bien no existen leyes que sancionen el acoso ni moral ni sexual hay otras leyes y tratados internacionales a los que se puede recurrir para defenderse en un juicio.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><strong style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El abuso psicológico en pequeñas víctimas:</strong></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">"Hasta que se divorciaron, los padres de Nadia tenían la costumbre de lanzar a sus hijos unos contra otros utilizando para ello una violencia subterránea.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">La madre, mejor que nadie, utilizaba frases malintencionadas e insinuaciones.<br />
<br />
Con sus ataques indirectos dejaba huellas venenosas en la memoria de sus hijos".<br />
<br />
Este es uno de los casos que la especialista francesa describe para ilustrar la violencia psicológica que algunos padres ejercen sobre sus hijos.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">"Los pequeños actos perversos son tan cotidianos que parecen normales.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Empiezan con una sencilla falta de respeto, con una mentira o con una manipulación.<br />
<br />
Luego, si el grupo social no reacciona, estos actos se transforman progresivamente en verdaderas conductas perversas que tienen graves consecuencias para la salud psicológica de las víctimas.<br />
<br />
Una vez instaurada en la familia, la violencia constituye un engranaje infernal difícil de frenar, pues tiende a transmitirse de generación en generación.<br />
<br />
Nos situamos aquí en el registro del maltrato psicológico, que elude a menudo la vigilancia del círculo de allegados y que causa cada vez más estragos".</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">El maltrato psicológico puede adoptar muy diversas formas.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">A veces se disfraza de educación, pero con el único intento de acabar con la voluntad del niño, abusando de su docilidad, hasta convertirlo en un ser manipulable, sin voluntad.</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Según Hirigoyen, "esta violencia (la violencia indirecta), que nunca es anodina, puede ser indirecta y afectar a los niñosólo de rebote o por salpicadura, o bien puede apuntar directamente a un niño al que intenta eliminar".</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Esta violencia indirecta suele ser el resultado de un conflicto de pareja que termina afectando a los niños lateralmente.<br />
<br />
"Estos son víctimas porque están ahí y porque se niegan a distanciarse del progenitor agredido -explica Hirigoyen-.<br />
<br />
Reciben una agresión en tanto que hijos de la víctima.<br />
<br />
Como testigos de un conflicto reciben toda la maldad que éste conlleva".</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">En muchas ocasiones, el cónyuge agredido que no consigue volcar su agresividad contra el agresor lo hace sobre los niños.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Esto es posible porque los niños siempre excusan a quienes aman, su tolerancia no tiene límites, señala Hirigoyen.<br />
<br />
"Frente al vituperio permanente de uno de los progenitores contra el otro, los niños no tienen otra salida que la de aislarse, con lo que pierden cualquier posibilidad de individuación o de pensamiento propio".</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Este sufrimiento que asimilan los niños los acompañará siempre y lo exteriorizarán con otras personas y en otros ambientes, a lo largo de su vida: "Los niños que son víctimas de agresiones perversas son portadores de un núcleo psíquico muerto -sostiene Hirigoyen-.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Todo lo que no metabolizan durante su infancia se reproduce en la edad adulta a través de acciones que se perpetúan".</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">A diferencia de la violencia indirecta, cuando el maltrato psicológico se basa en la violencia directa, es una signo de repulsa consciente o inconsciente hacia el niño por parte de alguno de sus progenitores.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">"El padre o la madre se justifica explicando que actúa por el bien del niño, con un propósito educativo pero, en realidad, ese niño le molesta y necesita destruirlo interiormente para protegerse.<br />
<br />
Sólo la víctima puede percibirlo, pero la destrucción es real.<br />
<br />
El niño se siente desgraciado, pero no tiene nada objetivo de que quejarse.<br />
<br />
Si se queja, se queja de gestos o de palabras vulgares", explica Hirigoyen.</span></span><br />
</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Para Hirigoyen, es el cónyuge agredido o que observa la agresión contra su hijo quien debe tomar cartas en el asunto.</span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">"Debe identificar el proceso perverso, que consiste en hacerla cargar (a ella o al niño) con toda la responsabilidad del conflicto conyugal o familiar.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">A continuación debe analizar el problema fríamente, dejando de lado la cuestión de la culpabilidad.<br />
<br />
Para ello, debe abandonar su idea de tolerancia absoluta y reconocer que alguien a quien ama, o a quien ha amado, presenta un trastorno de la personalidad que puede resultar peligroso.<br />
<br />
Las madres (o padres) deben aprender a reconocer a las personas que son, directa o indirectamente, perniciosas para sus hijos".<br />
<br />
Y actuar en consecuencia.<br />
<br />
"A veces las crisis sólo se pueden resolver con la intervención de la justicia".</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:22px; line-height:1.6">Nos encontramos ante un libro fundamental para la reflexión sobre algunos aspectos de nuestra sociedad actual.</span></p>
<p><br />
<span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial">Ayudará a la reflexión de los educadores sobre la detección y el tratamiento de problemas de bulling entre escolares, de niños con problemas en casa.<br />
<br />
A todos nos ayudará a entender nuestra propia situación personal y a tomar partido por las víctimas, como hace la autora de este libro.<br />
<br />
Y a no ser víctimas ni a colaborar con agresores.<br />
<br />
Actualmente, decir <em>tolerancia</em>, ese término tan de sociedades democráticas, consiste en abstenerse de intervenir en las acciones de otras personas, o en sus opiniones aún cuando sean desagradables o reprensibles moral o legalmente.<br />
<br />
Somos indulgentes hasta la estupidez con las mentiras y las manipulaciones del poder.<br />
<br />
Soportamos situaciones de violencia terrorista y callejera por aquello de ser políticamente correctos.<br />
<br />
El fin justifica los medios (caiga quien caiga...<br />
<br />
claro).</span></span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span style="font-family:arial; font-size:12pt"><span style="font-size:22px">La tolerancia bien entendida pasa por la instauración de unos límites bien definidos, aunque esta época se caracterice por un rechazo al establecimiento de normas.<br />
<br />
Nos llena de pudor decir: "Eso no está bien", "Eso no se puede hacer".<br />
<br />
"Eso no se puede decir".<br />
<br />
De seguir así corremos el riesgo de convertirnos en cómplices de un poder que no establece un marco de actuación y que elude las responsabilidades sobre las personas a las que, supuestamente, dirige o ayuda.<br />
<br />
Restauremos un sistema de valores verdaderamente democrático.<br />
<br />
Para todos, claro</span>.</span></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify"><em><span style="font-family:arial; font-size:12pt"> </span></em></p>
<p> </p>