Califica todo lo relacionado con la hipótesis según la cual los procesos psíquicos consisten en la circulación y distribución de una energía cuantificable (energía pulsional), es decir, susceptible de aumento, de disminución y de equivalencias
De modo general, se habla en psicoanálisis de «punto de vista económico».
Así, Freud define la metapsicología por la síntesis de tres puntos de vista:
dinámica,
tópica y
económica, entendiendo por esta última como:
La tentativa de conocer el destino de las cantidades de excitación y de lograr al menos cierta estimación relativa de su magnitud.
El enfoque económico consiste en considerar las catexis en su movilidad, sus cambios de intensidad, las oposiciones que se establecen entre ellas (concepto de contracatexis), etc.
A lo largo de toda la obra de Freud se encuentran consideraciones económicas; para él no sería posible una descripción completa de un proceso psíquico sin apreciar la economía de las catexis.
Esta exigencia del pensamiento freudiano se debe, por una parte, a un espíritu científico y un aparato conceptual impregnados de nociones energéticas y, por otra parte a la experiencia clínica, que impone a Freud desde un principio cierto número de hechos que cree poder explicar únicamente utilizando un lenguaje económico.
Por ejemplo:
1.-carácter irrepresible del síntoma neurótico que a menudo se traduce en el lenguaje del paciente por expresiones como: «es más fuerte que yo»,
2.-desencadenamiento de trastornos de tipo neurótico consecutivos a perturbaciones de la descarga sexual (neurosis actuales); y, a la inversa,
3.-alivio y desaparición de los trastornos cuando el sujeto logra, durante la cura, liberarse (catarsis) de los afectos arrinconados en él (abreacción)
4.-descubrimiento de cadenas de asociaciones entre una determinada representación, que provoca muy escasa o nula reacción afectiva, y otra aparentemente anodina, pero que provoca dicha reacción: este último hecho sugiere la hipótesis de una verdadera carga afectiva que se desplaza de un elemento a otro, a lo largo de una vía de conducción.
Más tarde, toda otra serie de comprobaciones clínicas y terapéuticas vinieron a reforzar la hipótesis económica como por ejemplo:
a) el estudio de estados, como el duelo o las neurosis narcisistas, que imponen la idea de un verdadero equilibrio energético entre las diferentes catexis del sujeto, de tal forma que existe una correlación entre el desapego hacia el mundo exterior y el aumento de la catexis asociada a las formaciones intrapsíquicas
b) el interés concedido a las neurosis de guerra y, en general, a las neurosis traumáticas, en las que los trastornos parecen provocados por un choque demasiado intenso, una afluencia de excitación excesiva con respecto a la tolerancia del sujeto
c) los límites de eficacia de la interpretación y, de un modo,más general, de la acción terapéutica en determinados casos rebeldes, que obligan a pensar en la fuerza respectiva de las instancias que intervienen, y en especial la fuerza, constitucional o actual, de las pulsiones.
La hipótesis económica se halla constantemente presente en la teoría freudiana, traduciéndose por un conjunto de conceptos: la idea principal parece ser la de:
Un aparato (al principio calificado de neuronal, y más tarde definitivamente de psíquico), cuya función consistiría en
Mantener a un nivel lo más bajo posible la energía que por él circula.
Este aparato realiza cierto trabajo, descrito por Freud de diversas formas:
transformación de la energía libre en energía ligada
aplazamiento de la descarga
elaboración psíquica de las excitaciones, etc.