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Sociología y Homosexualidad

Inés Weinberger M.

La "imagen" como representación y la "imagen" como invento                          


 


Nos relacionamos con los homosexuales de acuerdo a representaciones que son un producto social.

La homosexualidad tal como la conocemos es un proceso histórico. 


Durante la década del setenta Michel Foucault sentó las bases para la actual sociología de la homosexualidad, señalando nada menos que "el homosexual, tal como lo conocemos hoy es un invento relativamente moderno".

No estaba sosteniendo que antes no existieran prácticas homosexuales, sino que estas prácticas no definían a quien las realizara como un tipo de persona con características definidas: lo que llamamos el "monstruo homosexual" (Muñoz, 1998).                                                                                                                                         


La medicina permitió hablar de los homosexuales fuera del enfoque demonizante, pero los transformó en enfermos como una "implantación perversa", que implica la instauración de una dimensión específica de "contranatura" a efectos de multiplicar los controles: controles pedagógicos, condenas judiciales por "perversiones", anexos a la enfermedad mental, etc.                              


La definición de las personas según su orientación sexual no es una categoría universal, sino que depende de la cultura donde nos situemos para abordarla. 


La generación de una identidad homosexual es más un proceso cultural que un "hecho" real.                                                                                                                                  


Las  personas construyen su propia identidad ?y por lo tanto, su propia sexualidad? en forma individual, pero sobre la base de las informaciones y de modelos que su entorno social les provee. 


El individuo homosexual sólo logra establecer el nexo entre "hacer" (conductas homosexuales) y "ser" (homosexual), a través de la aplicación de alguna definición histórica aprendida de "homosexualidad" que le dé una significación a sus fantasías y conductas.                                                             


Verse a sí mismo como gay es el resultado de una interpretación.

Es importante subrayar que en el proceso total de desarrollar una autoidentidad, el individuo no es un recipiente pasivo.

La autosospecha raramente resulta únicamente de haber sido identificado como homosexual por otra gente.

Por supuesto que las rotulaciones externas afectarán a la propia, pero filtradas a través de la percepción que el propio homosexual tiene de las percepciones de las rotulaciones por otros.


? Las experiencias sexuales reales con otros hombres no son causa necesaria ni suficiente para rotularse a sí mismo como homosexual, y las relaciones sexuales con mujeres no llevan necesariamente a una autodefinición "bisexual" o "heterosexual".

"Hacer" no necesariamente deriva en "ser"".

(Weinberg, 1983: 300)