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Pensar, aprender, subjetivar

MarIa Elena Arzeno. Pag12/Web

El fracaso escolar hace su aparición en el escenario histórico-político juntamente con la creación de la Escuela. Vale decir que se trata de una noción instituida por la misma institución escolar. Esta afirmación puede parecer banal; sin embargo, esta “banalidad” sólo pudo ser considerada en investigaciones bastante recientes y en función de la variación de las coordenadas sociohistóricas.

<p><span style="font-family:arial"><input src="https://www.psikis.cl/archivos/Libros/pensaraprend.jpg" type="image" /></span><span style="font-size:22px"><strong style="font-family:arial; line-height:1.6">LOS &ldquo;PROBLEMAS DE APRENDIZAJE&rdquo; Y EL DISPOSITIVO ESCOLAR</strong></span></p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">El ni&ntilde;o fracasado</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">Para el dispositivo disciplinario escolar, los ni&ntilde;os con diferencias socioculturales ser&aacute;n calificados como &ldquo;anormales&rdquo; o ser&aacute;n confinados en uno de los polos de la antinomia &ldquo;civilizaci&oacute;n o barbarie&rdquo;, seg&uacute;n sostiene la autora de este trabajo, que vincula los &ldquo;problemas de aprendizaje&rdquo; con la historia de la instituci&oacute;n escolar.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">Por MarIa Elena Arzeno *</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">El fracaso escolar hace su aparici&oacute;n en el escenario hist&oacute;rico-pol&iacute;tico juntamente con la creaci&oacute;n de<br /> <br /> la Escuela.<br /> <br /> Vale decir que se trata de una noci&oacute;n instituida por la misma instituci&oacute;n escolar.<br /> <br /> Esta afirmaci&oacute;n puede parecer banal; sin embargo, esta &ldquo;banalidad&rdquo; s&oacute;lo pudo ser considerada en investigaciones bastante recientes y en funci&oacute;n de la variaci&oacute;n de las coordenadas sociohist&oacute;ricas.<br /> <br /> Dice Emilia Ferreiro (Pasado y presente de los verbos leer y escribir, FCE, 2001) que los problemas de alfabetizaci&oacute;n comenzaron cuando el escribir pas&oacute; de ser una profesi&oacute;n a ser una obligaci&oacute;n, y leer devino de marca de sabidur&iacute;a en marca de ciudadan&iacute;a.<br /> <br /> Dicho de otro modo, los problemas de aprendizaje son contempor&aacute;neos de la obligatoriedad escolar.<br /> <br /> Desde sus comienzos, la noci&oacute;n de fracaso fue visualizada como fracaso del aprendizaje, pero no de la ense&ntilde;anza.<br /> <br /> La responsabilidad siempre recay&oacute; sobre el alumno.<br /> <br /> Los juegos de fuerza que caracterizaron las diferentes situaciones hist&oacute;ricas hicieron que, en funci&oacute;n de la ideolog&iacute;a dominante, los que fracasaban fueran llamados de distintas maneras: &ldquo;d&eacute;biles de esp&iacute;ritu&rdquo;, &ldquo;inmaduros&rdquo;, &ldquo;disl&eacute;xicos&rdquo;.<br /> <br /> En los a&ntilde;os &rsquo;60, la dislexia &ndash;hoy nuevamente reivindicada por el auge de las neurociencias&ndash; fue considerada enfermedad del siglo.<br /> <br /> Algo &ldquo;patol&oacute;gico&rdquo;, que les imped&iacute;a aprovechar una ense&ntilde;anza de cuya excelencia no se sospechaba, deb&iacute;an de traer esos ni&ntilde;os.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">La obligatoriedad escolar fue concebida como estrategia pol&iacute;tica del Estado moderno en el movimiento profundamente transformador que permiti&oacute; la consolidaci&oacute;n de la sociedad capitalista de fines del siglo XIX (Zaccagnini, M., &ldquo;Las pr&aacute;cticas educativas en la tensi&oacute;n modernidadposmodernidad&rdquo;, en Revista Novedades Educativas, abril 2003).<br /> <br /> A partir del siglo XVIII, comenz&oacute; a producirse en el mundo occidental una verdadera metamorfosis que signific&oacute; el pasaje de una visi&oacute;n teoc&eacute;ntrica a otra antropoc&eacute;ntrica de la existencia.<br /> <br /> La ley de Dios fue paulatinamente dando paso a las leyes racionales de la ciencia y del Estado-naci&oacute;n, que fueron configurando el ideal de progreso y emancipaci&oacute;n con pretensiones universales.<br /> <br /> El capitalismo en desarrollo requer&iacute;a mano de obra cada vez m&aacute;s preparada y, tambi&eacute;n, sometida al r&iacute;gido encuadre productivo de la f&aacute;brica cuyo modo de organizaci&oacute;n, al igual que el del ej&eacute;rcito, funcionar&aacute; como modelo para la escuela moderna.<br /> <br /> La obediencia se constituir&aacute; en su valor principal, y la uniformidad ser&aacute; su estilo.<br /> <br /> La concepci&oacute;n positivista del conocimiento supondr&aacute; la existencia de verdades objetivas; independientemente de la cultura y de los medios a trav&eacute;s de los cuales es producida, los sistemas de representaci&oacute;n ser&aacute;n considerados como representaci&oacute;n de realidad.<br /> <br /> Estos conocimientos legitimados se constituir&aacute;n en acervo cultural de la modernidad, mientras la escuela se erige en su principal v&iacute;a de transmisi&oacute;n, que ser&aacute; realizada al modo reproductivo.<br /> <br /> Conocer es reproducir.<br /> <br /> Este modo de pensar necesitar&aacute; la instituci&oacute;n de los valores de disciplina, rigor y obediencia.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">En nuestro pa&iacute;s alumbrar&aacute; el sujeto pedag&oacute;gico sarmientino, que contin&uacute;a guiando silenciosamente las pr&aacute;cticas que maestros y profesores desarrollan en las aulas, y que conduce a un constante desencuentro entre educadores y educandos.<br /> <br /> El Estado, tanto como disciplin&oacute; subjetividades, disciplin&oacute; saberes; y &eacute;stos, a su vez, ser&aacute;n encorsetados en disciplinas cerradas sobre s&iacute; mismas, dando lugar a la ciencia moderna.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">Bajo la &eacute;gida del poder disciplinario (Michel Foucault, Vigilar y castigar), la obligatoriedad escolar tendr&aacute; como objetivo primordial el disciplinamiento de los ni&ntilde;os pertenecientes a las clases populares que, visualizados desde la normativa de la familia nuclear burguesa, ser&aacute;n considerados como salvajes o inadaptados.<br /> <br /> Las divergentes visiones de mundo, costumbres y h&aacute;bitos de vida entre clases burguesas y populares har&aacute;n que, para el dispositivo escolar disciplinario, los ni&ntilde;os socioculturalmente instituidos de un modo diferente sean calificados como &ldquo;anormales&rdquo; al resistir la obligatoriedad escolar.<br /> <br /> &ldquo;Civilizaci&oacute;n o barbarie&rdquo;, en la versi&oacute;n local.<br /> <br /> &ldquo;Insolentes, indisciplinados, inquietos, habladores, turbulentos&rdquo;, seg&uacute;n cita J.<br /> <br /> Varela en Escuela, poder y subjetivaci&oacute;n.<br /> <br /> Cualquier semejanza con el &ndash;hoy c&eacute;lebre&ndash; s&iacute;ndrome de d&eacute;ficit atencional, con o sin hiperkinesia asociada, com&uacute;nmente conocido como ADD, seg&uacute;n la sigla del Imperio, es una &ldquo;simple coincidencia&rdquo;.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">As&iacute; fue como, a trav&eacute;s de complejas operaciones de renegaci&oacute;n, fueron colocadas en invisibilidad las pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas productoras de subjetividad moderna burguesa.<br /> <br /> El resultado fue su ilegibilidad.<br /> <br /> Estas pr&aacute;cticas fueron efectuadas por dos instituciones b&aacute;sicas: familia y escuela, en quienes el Estado-naci&oacute;n, en tanto metainstituci&oacute;n, deleg&oacute; sus funciones.<br /> <br /> En el marco de las instituciones modernas la vida se organiza y regula en funci&oacute;n del futuro.<br /> <br /> Cada una de ellas habr&aacute; de producir, al reproducirse, el material necesario para las dem&aacute;s.<br /> <br /> En esta l&oacute;gica, es funci&oacute;n del padre transmitir la ley a quien ser&aacute; instituido como hijo pero, para que &eacute;ste devenga ciudadano, es necesario que la ley sea la misma para todos.<br /> <br /> La escuela ser&aacute; la encargada de desarraigar la ley respecto del padre y devenir, as&iacute;, en simb&oacute;lica; en tanto lo prohibido sea prohibido tambi&eacute;n para los dem&aacute;s.<br /> <br /> En l&oacute;gica estatal, la transferencia funcionar&aacute; como leitmotiv, ya que lo que se construye en una etapa de la vida servir&aacute; para transitar por la siguiente.<br /> <br /> Las subjetividad instituida ser&aacute; subjetividad disciplinaria, aun bajo las distintas configuraciones que &eacute;sta pueda llegar a adoptar (Ignacio Lewkowicz, &ldquo;El analista sin estado&rdquo;, en Campo Grupal, mayo 2004).</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">De este modo, lo que hab&iacute;a sido producido de manera local, en un contexto sociohist&oacute;rico particular y a trav&eacute;s de pr&aacute;cticas sociales espec&iacute;ficas, se constituy&oacute; en paradigma del hombre universal.<br /> <br /> Si es universal, se trata de un estado natural; si es natural, corresponde a una esencia humana.<br /> <br /> As&iacute; fue producida, bajo l&oacute;gica estatal, la idea de un sujeto universal, disciplinado, independientemente de la cultura o grupo social a que pudiera pertenecer.<br /> <br /> Cualquier alejamiento de este sujeto ideal, universal y, por lo tanto, naturalizado y esencializado, ser&aacute; explicado en t&eacute;rminos psicol&oacute;gicos m&aacute;s que por diferencias de orden cultural, econ&oacute;mico o social.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">A principios del siglo XX y con el objetivo de poder detectar, con la mayor premura posible, a estos ni&ntilde;os que resist&iacute;an el disciplinamiento, surgen los llamados tests mentales, que luego se llamar&aacute;n tests de inteligencia.<br /> <br /> Su objetivo ser&aacute; localizar a los &ldquo;anormales&rdquo; con rapidez, para derivarlos a escuelas especiales.<br /> <br /> Estos tests son por todos conocidos: Binet, Stanford Binet, Terman.<br /> <br /> M&aacute;s avanzado el siglo, el test de Wechsler en sus diferentes versiones: el de adultos, el de ni&ntilde;os (WISC), el de preescolares y otras &ldquo;adaptaciones&rdquo; &ndash;tanto da&ndash;.<br /> <br /> Los Estados nacionales no tardaron en ver en estos tests de inteligencia una herramienta eficaz para detectar a personas &ldquo;gen&eacute;ticamente inferiores&rdquo;, cuya reproducci&oacute;n constitu&iacute;a una amenaza para el Estado (Denise Najmanovich, &ldquo;El desaf&iacute;o educativo en un mundo en mutaci&oacute;n&rdquo;, en Psicopedagog&iacute;a: entre aprender y ense&ntilde;ar).<br /> <br /> Si la idea de &ldquo;sujeto&rdquo; hab&iacute;a sido naturalizada, &iquest;por qu&eacute; no habr&iacute;a de serlo la de inteligencia en tanto atributo de este sujeto moderno? En la medida en que la inteligencia se constituye en propiedad esencial, puede ser pensada como determinada y, en tanto determinada, gen&eacute;ticamente heredable; es decir, medible.<br /> <br /> Ahora tendr&aacute; una sede f&iacute;sica, positivismo mediante; es decir, habr&aacute; encontrado su correlato sustancial positivo.<br /> <br /> En palabras del mismo Terman: &ldquo;Si queremos preservar nuestro Estado para la clase de personas dignas de poseerlo, hemos de evitar, en la medida de lo posible, la propagaci&oacute;n de los degenerados mentales&rdquo;.<br /> <br /> La elaboraci&oacute;n de su test de inteligencia se realiz&oacute;, como en todos los casos, a partir de la estandarizaci&oacute;n de lo que se hab&iacute;a constituido como &ldquo;modelo del ni&ntilde;o normal&rdquo;; es decir, un peque&ntilde;o burgu&eacute;s instituido bajo el poder disciplinario.<br /> <br /> No deja de ser interesante que los primeros tests hayan comenzado a aplicarse en el ej&eacute;rcito para reclutar a sus miembros.<br /> <br /> S&oacute;lo posteriormente fue reconocida su utilidad para evaluar a los escolares.<br /> <br /> Las instituciones normalizadoras de la modernidad se arrogaron, de este modo, el derecho a decidir qui&eacute;n era inteligente y qui&eacute;n no lo era, bajo una norma &uacute;nica, recortada de cualquier pr&aacute;ctica social instituyente de subjetividad.<br /> <br /> Hacemos nuestras las palabras de D.<br /> <br /> Najmanovich (ob.<br /> <br /> cit.) cuando sostiene que las diferentes teor&iacute;as no se imponen por ser m&aacute;s verdaderas que sus rivales, sino por entrar en la corriente de la ideolog&iacute;a dominante.<br /> <br /> Resulta inquietante que, a&uacute;n hoy, transcurridos ya los primeros a&ntilde;os del siglo XXI, el criterio para decidir el ingreso de un ni&ntilde;o a escuela de recuperaci&oacute;n o a ense&ntilde;anza especial contin&uacute;e sosteni&eacute;ndose en los resultados obtenidos en los tests que &ldquo;miden cociente intelectual&rdquo;.<br /> <br /> A trav&eacute;s de una operaci&oacute;n matem&aacute;tica, arbitraria, la inteligencia se transform&oacute; en cociente intelectual.<br /> <br /> Ahora, las diferencias pueden cuantificarse.<br /> <br /> El &ldquo;cociente intelectual&rdquo; es, por fin, un dato &ldquo;objetivo&rdquo;, por tanto, &ldquo;cient&iacute;fico&rdquo;.<br /> <br /> La operaci&oacute;n de sustancializaci&oacute;n ha sido consumada.</span></strong></span></p> <p><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-family:arial">* Fragmento de Pensar, aprender, subjetivar.<br /> <br /> De la psicopedagog&iacute;a a las pr&aacute;cticas de pensamiento, Grama Ediciones.</span></strong></span></p> <p><strong>&nbsp;</strong></p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p style="text-align:justify">&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p style="text-align:justify">&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p style="text-align:justify">&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-family:arial">&nbsp;</span></p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>