Esta sección contiene información básica, que puede ser de utilidad para los usuarios de psicofármacos, sus familiares o bien para todo quien quiera conocer más de este fascinante mundo de los medicamentos utilizados para tratar las enfermedades de la psiquis.
En ningún caso pretende reemplazar la vía más importante de comunicación ante cualquier uso de medicamentos como lo es la relación medico-paciente.
Menos aún pretende ser una guía para la automedicación.
Es sabido que uno de los riesgos mayores en la evolución y pronóstico de cualquier enfermedad es la automedicación, sea con antibióticos, analgésicos, antidepresivos o cualquier medicamento (incluidas algunas "hierbas medicinales").
Todos los medicamentos deben ser prescritos por un médico, quien luego de un examen clínico riguroso opta, de acuerdo a su experiencia, por el mejor tratamiento disponible o al alcance del paciente.
De ahí que es bien conocido el aforismo que dice que "existen personas que enferman y no enfermedades".
De esta manera, el medicamento que le ayudó a un amigo, puede que ante los mismos síntomas, o aún, ante la misma enfermedad a Usted no lo ayude, o incluso lo puede hacer sentirse peor.
Nuestro objetivo es de orientación, intentaremos prevenir a través de los contenidos de esta sección los frecuentes y muchas veces graves errores que cometen los usuarios de psicofármacos, sobre la base de nuestra vasta experiencia en ayudar a muchos pacientes que padecen enfermedades psíquicas, tanto en el ámbito de la salud privada como la pública.
Nuestra idea central es que la información sea entendible y entretenida.
La iremos actualizando con el pasar del tiempo y con la ayuda de sus inquietudes.
Un gran riesgo de acometer esta empresa es que se descontextualice la información.
De hecho, de los cientos de sitios existentes en Internet sobre psicofarmacología, creados también con la intención de educar y enseñar, uno de sus mayores problemas ha sido el sacar de contexto la información leída, o bien no entenderla y mal interpretarla.
Creemos que lo anterior se puede prevenir si entendemos que cada ser humano es único, su padecer siempre es único y no existe ninguna receta idéntica para dos personas.
Debemos entender también que la cantidad de variables que debe manejar un clínico antes de una prescripción es prácticamente inmedible, por lo tanto hacer deducciones de una indicación médica con escasos antecedentes clínicos es siempre un riesgo que se debe evitar.
Así las cosas entramos a esta sección que se iniciará con algunas "frases para el bronce" de la psicoeducación en psicofarmacología.
Cada una de estas frases irá seguida de un comentario, y esperamos también sus comentarios al respecto.
Luego iremos revisando la información que "todo el mundo debe saber" sobre algunas familias de medicamentos o medicamentos específicos.
Al respecto se ha discutido mucho, pero el consenso actual es que cada paciente que inicia un tratamiento debe conocer algunos efectos, esperados o inesperados, de la medicación que va a recibir.
De hecho, hoy las compañías farmacológicas americanas, en su mayoría sino todas, incluyen en la caja del producto un informativo básico, que muchas veces orienta, pero a veces también asusta.
Entonces de acuerdo a la accesibilidad que se tenga al tratante, empiezan las llamadas con las nuevas dudas, " leí en el papelito que puede provocar tal o cual efecto, ¿lo tomo igual?", o bien "leí en el vademécum que este remedio se usa para determinada enfermedad, ¿acaso me encontró eso?".
Bueno, son estas cuestiones así de concretas y prácticas las que guían el espíritu de esta sección.
Esperamos ser amenos y de utilidad para sus inquietudes.
Frases para el Bronce:
"UN MEDICAMENTO PUEDE SER UTILIZADO PARA MAS DE UNA ENFERMEDAD"
Comentario: efectivamente, hoy día existe una cantidad importante de medicamentos utilizados en la psiquiatría, que se usan para varias enfermedades distintas.
Por ejemplo, los medicamentos que actúan en una sustancia llamada serotonina, pueden tener efectos para la depresión, para la angustia, la fobia o los ritos obsesivos.
Un medicamento que se use para estabilizar el ánimo, muchas veces puede ser un excelente antiepiléptico, y eso no significa que el médico se lo indicó por que le "encontró" epilepsia.
Por lo tanto lo importante es siempre dialogar con su tratante con relación a la indicación del medicamento.
Otras veces los médicos psiquiatras solemos indicar un medicamento para un conjunto de síntomas que no necesariamente constituyen una enfermedad "con nombre y apellido", sino que le decimos síndromes, los cuales es necesario tratar para ayudar al paciente, mientras podemos obtener más conocimiento de su padecer, sea a través de familiares o de otros métodos de investigación médica.
"UN MEDICAMENTO QUE FUE EFECTIVO PARA OTRO NO NECESARIAMENTE ES BUENO PARA MÍ"
Comentario: así es, aunque dos personas tengan los mismos síntomas, no necesariamente un medicamento que le hizo bien a un individuo, será efectivo para la otra persona.
En eso operan muchas variables que cada psiquiatra evalúa.
Hay variables de edad, género, personalidad, hábitos, uso de otros medicamentos y muchas otras que cada tratante considera antes de hacer una prescripción.
También es necesario saber, que a veces síntomas similares corresponden a enfermedades diferentes.
Por lo tanto, nunca se debe sugerir una medicación a otra persona, ni tampoco de debe usar un fármaco que a otro le ha ayudado, si no es que lo indique un facultativo.
"ES RIESGOSO USAR ALCOHOL CUANDO ESTOY USANDO PSICOFÁRMACOS"
Comentario: en general, nunca se debería consumir bebidas alcohólicas cuando se usan algunos medicamentos.
Esto es válido no-solo para los medicamentos que recetan los psiquiatras, sino para la mayoría de los medicamentos.
Algunos son más riesgosos que otros, por ejemplos en los ansiolíticos como el clásico Diazepam, el uso de bebidas alcohólicas puede potenciar el efecto sedante y ser riesgoso para la lucidez del paciente.
En conclusión siempre se debe consultar al médico si se permite beber alcohol con el medicamento prescrito.
Un grave error que cometen algunos pacientes es que dicen, "hoy tengo una fiesta y voy a beber alcohol, por lo tanto no me tomo la medicación".
Ese es un frecuente y grave error, se debe decir, "hoy voy a la fiesta, me tomo mi medicación y por lo tanto no bebo alcohol".
Parece difícil, pero es posible y necesario.
"NO TODO LO QUE DICEN LOS LIBROS O LA INTERNET ES APLICABLE A MÍ"
Comentario: esto se debe recordar siempre, siempre es bueno investigar y saber más, pero los contenidos escritos de distintas publicaciones se basan en conocimientos de poblaciones de sujetos y no en un individuo en particular.
Esto es válido incluso para esta sección de PSIKIS.
Como repetiremos siempre, el hecho de recibir un medicamento, significa que he sido evaluado por un profesional experto, con muchos años de estudio y que ha tenido en cuenta muchas variables, con relación a lo publicado e investigado, pero esto en un individuo específico y único como soy yo.
Hay reglas generales, hay normas y árboles de decisión, pero lo que ocurre con un ser humano no necesariamente ocurre con otro.
"SIEMPRE QUE VOY A USAR UN NUEVO MEDICAMENTO DEBO INFORMARLE A MI PSIQUIATRA"
Comentario: ojalá esto pueda ser siempre así.
Hay veces que un medicamento al juntarse con otro, tiene reacciones adversas, o bien baja el efecto de alguno de ellos, o sube el nivel en la sangre de alguno.
Por ejemplo, algunos pacientes requieren para su enfermedad usar Clozapina, si tienen una bronquitis, pudieran recibir Eritromicina, aquí el problema es que ambos medicamento juntos presentan interacciones que no suelen ser beneficiosas.
Así que el concepto es decir siempre al médico cuando se le indicó un nuevo medicamento por otro facultativo, o al revés, decirle siempre a un nuevo médico que Usted consulta, qué medicamentos está tomando.
"YA ME SIENTO BIEN, VOY A DEJAR DE TOMAR REMEDIOS"
Comentarios: NUNCA se debe dejar un tratamiento si no se lo indica su médico.
En muchas enfermedades, y no solo en las psiquiátricas, el tratamiento se interrumpe bastante tiempo después de terminados los síntomas que motivaron la indicación.
Así que si se siente bien, pero su tratante no le ha suspendido la medicación nunca suspenda los medicamento.
De hecho en la depresión muchas veces los síntomas ceden en las primeras 2 a 3 semanas de tratamiento, pero es bien sabido que para evitar recaídas o complicaciones los tratamientos farmacológicos deben mantenerse en general al menos durante 6 (seis) meses.
"EL MEDICAMENTO ME HACE SENTIR MAL PORLO TANTO VOY A DEJARLO"
Comentario: Nunca se debe dejar una medicación si no es bien tolerada.
Se debe consultar al psiquiatra e informarle de los efectos desagradables que pudieran tener estos fármacos.
De hecho, la mayoría de los efectos indeseables ocurren, en general, las primeras semanas de tratamiento y luego van desapareciendo.
Por lo tanto nunca se debe claudicar si existen algunas molestias al iniciar un tratamiento, y si éstas son muy intensas y persisten en el tiempo, se sugiere conversar con el psiquiatra tratante para solucionar esas molestias.