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Midiendo el Divorcio

Oscar M. Landerretche. La Segunda

Un ensayo sobre problemas de identificación en la discusión de políticas públicas

El Autor es Académico Depto.

Economía Universidad de Chile

Recientemente ha ocurrido en Chile un evento mediático novedoso.

La Iglesia Católica ha decidido lanzar una campaña de spots publicitarios sobre la ley de divorcio.

Para ello ha usado cifras de la conservadora Fundación Heritage (herencia) de Estados Unidos que muestran los problemas de comportamiento que evidencian los niños de padres separados si se les compara con el resto de la población infantil.

Las cifras parecen hacernos sentido a todos.

Lo que no tiene sentido son las conclusiones que algunos sacan de ellas.
Como todos sabemos es importante saber de donde vienen las cifras, porque muchas veces las formas en que se recoge la información y se procesa pueden estar influenciadas por las opiniones del que hace la investigación.

En este caso la Fundación Heritage es posiblemente el centro de estudios más conservador de los Estados Unidos.

Adicionalmente a las cifras sobre divorcio tiene datos para justificar cosas como la ampliación de la pena de muerte y el relajamiento en las leyes de control de armas.

Existen otras fundaciones conservadoras en Estados Unidos, como el Instituto Cato o el Instituto Hoover, en los que las opiniones sobre el divorcio son más diversas.
Sin embargo, en este caso, probablemente las cifras de la Fundación Heritage están correctas.

En un estudio sobre una base de datos de rendimiento escolar en Francia, el Profesor Thomas Piketty, que se ha especializado en el tema de distribución del ingreso y movilidad social, muestra como los hijos de mujeres separadas tienen peor rendimiento en el colegio.

En su caso lo adjudica a la ausencia de una red de soporte para las mujeres trabajadoras y no al divorcio.

En definitiva, nadie pone en discusión que los hijos de parejas separadas tienen mayores problemas de comportamiento.
La pregunta es si eso se debe o no al divorcio.
Consideremos el caso de una familia en la que existe maltrato físico o psicológico.

El hombre llega a la casa frecuentemente borracho, a humillar e insultar a sus hijos y a su mujer.

Es altamente probable que ésta familia termine separada.

Es altamente probable que los niños tengan problemas de comportamiento.

¿Se debe ello a la separación o al maltrato?
A este problema de asignación de la culpa se le conoce como el problema de identificación.

Es el problema estadístico de distinguir cual es la verdadera causa de un fenómeno.

El hecho que dos cosas pasen al mismo tiempo no significa que una cause a la otra.

Es posible que las dos sean causadas por otro fenómeno.

Por ejemplo, si cada vez que la Barra de los de Abajo se pone contenta, el Doctor Orozco se ríe, esto no significa que el Doctor Orozco se esté riendo de la Barra de los de Abajo.

Es posible que los dos estén reaccionando a un gol de Rivarola.
Las cifras que se presentan en el spot publicitario de la Iglesia Católica muestran que los niños de familias separadas, tienen más problemas que los demás.

No muestran que sea la separación la causa.
Este problema de identificación es muy común a la discusión de políticas públicas.

Y no es algo que solamente pase en Chile (de hecho el estudio que se usa es americano), sino que se da en todo el mundo.

Pienso que es de gran importancia que enseñemos este tipo de conceptos estadísticos básicos a la población, en los colegios, en los cursos de educación cívica, para que suba el estándar de la discusión pública y nadie pueda pasar goles mediáticos presentando simples correlaciones.....pero bueno, quizás pido demasiado!
Desafortunadamente, para ver el efecto del divorcio tendríamos que tener mejores estadísticas de las que disponemos.

Necesitamos tener estadísticas tan detalladas, sobre temas tan personales, que ni siquiera la Fundación Heritage sería capaz de proporcionarlas.

Lo que se requiere es información que permita identificar las diferentes problemáticas que se dan al interior de las familias (maltrato, alcoholismo, negligencia, engaño...etc.) y ver si una familia con problemas que opta por el divorcio genera más o menos efectos nocivos a los niños.
Por ejemplo, podríamos ver si entre las familias en las que hay maltrato, las que se separan generan mejores o peores comportamientos entre sus niños.
Yo sospecho que los niños se crían mejor lejos de un padre que los maltrata.

Pero en realidad no lo sé.