Un hombre casado posee más problemas mentales que uno que convive con su pareja.
Por el contrario, ella presentará una mejor salud psíquica si ha pronunciado el "sí quiero".
Estas dos afirmaciones, realizadas por un nuevo estudio, se incluyen dentro de "toda una tendencia" sobre los pros y los contras del matrimonio.
Los nuevos resultados parecen decantarse por los efectos negativos que esta institución puede tener sobre el género masculino, dándole la razón a lo que decía Zsa Zsa Gabor: "Hasta casarse un hombre es inacabado y después está acabado".
A pesar de que hace algún tiempo otros estudios destacaban los beneficios que el matrimonio podía aportar al hombre (mejores expectativas de vida y equilibrio psicológico), una investigación, publicada por "Journal of Epidemiology and Community Health", afirma todo lo contrario.
Dicho estudio abarcó un total de 4.000 personas de ambos sexos, menores de 65 años, residentes en diferentes zonas de Gran Bretaña.
El sentirse atrapado es una de las razones que los autores aportan para explicar por qué el matrimonio puede perjudicar a algunos hombres.
Por el contrario, las mujeres casadas parece que poseen una mejor salud mental que las que conviven con sus parejas, "sin anillo de por medio".
Esto podría deberse a que las solteras no poseen los mismos derechos.
Una de las razones es "la falta de protección de los derechos económicos y de propiedad", subrayan los expertos.
Por ello, "el Parlamento debería revisar la ley sobre los derechos de cohabitación", añaden.
La investigación también resalta que, en el caso de ellas, es más saludable la soltería que las rupturas sentimentales.
"Las féminas que no han experimentado ninguna transición en la pareja, y que continuan con su primer compañero, presentaron una mejor salud mental, que las que sí habían roto alguna relación".
En este sentido, el peor estado de salud se dio en las mujeres con un mayor número de rupturas.
En los hombres la soledad aumentó el riesgo de depresión, mientras que "la mejor salud mental fue observada en los que iniciaron una relación en dos o más ocasiones".
Por tanto, son ellas las que mejor viven sin mantener ninguna relación pero de producirse una ruptura sentimental requerirán de un mayor tiempo para recuperarse, teniendo más posibilidades de que su equilibrio mental se vea perturbado por el "desamor".