Ante las pocas semanas que faltan para que comience un nuevo semestre académico, información sobre el funcionamiento del cerebro podría ayudar a profesores y estudiantes a lidear mejor con la carga académica que traiga este nuevo año.
¿Sabía usted que el cerebro humano contiene unas de 10 a 15 mil millones de neuronas? ¿Sabía que según el fenecido científico, Carl Sagan, la mente tiene la capacidad de almacenar información equivalente a la de 10 billones de páginas de una enciclopedia?
El funcionamiento del cerebro es uno de los temas que ha investigado la ciencia durante años.
Aunque se han encontrado hallazgos de gran utilidad, ese órgano del cuerpo aún conserva secretos que no han podido ser descubiertos por los científicos.
Por otro lado, los conocimientos disponibles que especifican la naturaleza constitutiva del cerebro humano son tan sorprendentes que representan un reto para la imaginación.
Algunos de los datos impresionantes descubiertos sobre el cerebro son: que tiene sólo el 2% del peso del cuerpo, pero consume el 20% de su energía y una cuarta parte del oxígeno que utiliza la totalidad del organismo; que las neuronas de las que está compuesto están interconectadas de manera que forman una red estructural que es aproximadamente 100 veces más compleja que la red telefónica mundial; que una estimación modesta de la frecuencia de impulsos entre los dos hemisferios del cerebro supera los 4,000 Megahertz.
Conocer cómo funciona el cerebro, es un asunto vital a la hora de impartir y recibir el pan de la enseñanza, ya que tanto el estudiante como el profesor podrían identificar posibles deficiencias en la memoria y los procesos de aprendizaje.
Si un profesor está conciente de que los procesos de aprendizaje, la atención y la memoria están dirigidos por las emociones, se esforzará por crear un clima o atmósfera emotiva óptima, donde esté ausente la tensión, el estrés, la amenza y la ansiedad.
La serenidad y la paz emocional crearán las condiciones para que ocurra en sus estudiantes una actividad mental saludable y creativa, libre del estrés que agota y consume un alto nivel de energía.
Por otro lado, si el estudiante adquiere el conocimiento de que por lo general, la tensión que experimenta proviene de la falta de confianza en sí mismo, en la propia capacidad para entender, memorizar y utilizar el contenido de una explicación, es probable que pueda buscar ciertos mecanismos de ayuda para solucionar con éxito ese problema.
La desconfianza en la propia capacidad y la baja autoestima no deberían ser una barrera para el aprendizaje, pues según lo anteriormente discutido, todo ser humano tiene una capacidad inmensamente mayor de la que utiliza regularmente.
Un experto en el tema del proceso de enseñanza-aprendizaje, el doctor Miguel Martínez, sostiene que el docente debe fungir como un facilitador del aprendizaje y no dificultar el mismo.
Según éste, colocar en un examen los problemas más difíciles al principio, o decir a un grupo de estudiantes que la materia que se va a discutir es muy difícil y que son pocos los que podrán entender, son actos que dificultan un ambiente óptimo de aprendizaje, porque producen frustración y desánimo.
Por su parte, Marian Diamond, de la Universidad Berkeley en California, incluye dentro del entorno favorable para el crecimiento del cerebro y el aprendizaje, una dieta nutritiva en proteínas, minerales, vitaminas y calorías.
Muchos estudios científicos revelan que la dieta es un aspecto importante que afecta la mente y las emociones.
Por ejemplo, un grupo de científicos de la Universidad de Illinois, encontraron evidencias de que la glucosa es la fuente principal de energía del cerebro y que ésta intensifica el apendizaje y la memoria.
Por otro lado, en un experimento que llevaron a cabo en ratas, descubrieron que altos niveles de concentración drenan la glucosa de una parte clave de este órgano.
Además de la dieta, el ejercicio físico es un buen recurso para estimular la mente, ya que ayuda a combatir la depresión y ayuda a mejorar la memoria.
Louise Carkson-Smith y Alan A.
Hartley profesores de psicología del Scripps College en California, supervisaron un estudio que reveló que el ejercicio puede evitar o al menos retardar algunos de los efectos del envejecimiento sobre el cerebro.
De hecho, se ha descubierto que algo tan sencillo como una caminata de media hora diaria puede ayudar a aumenar el puntaje en pruebas de inteligencia.
Sin embargo, es preciso tener cuidado con los excesos, ya que otros estudios demostraron que cuando el ejercicio se lleva hasta niveles extremos puede ser perjudicial.
Otros factores que le ayudarán a tener una buena salud cerebral, es tomar las cosas con calma.
Se ha comprobado que el estrés producido por la sobrecarga de trabajo provoca la generación de hormonas que pueden dañar el cerebro.
Además, la sobrecarga de trabajo también puede hacer que una persona caiga en un estado depresivo o de apatía hacia la vida.
Por esta razón, se recomienda a las personas que introduzcan en su agenda diaria actividades que sean afines a su pesonalidad y que le produzcan gozo.
Llene su vida con experiencias ricas y novedosas.
Los estímulos noveles ayudan a mantener la agilidad de la mente, mientras que hacer