Inicio

Cuando las Demandas Tienen Muchas Edades

Regina Vera, El Mercurio

Resolver pataletas infantiles, tareas escolares y enojos adolescentes es agotador, pero posible, priorizando y negociando.

<p>&nbsp;</p> <p><img alt="" src="https://www.psikis.cl/archivos/tn_Familia.jpg" style="height:141px; width:236px" /><span style="font-size:22px"><strong><span style="font-size:48px">R</span></strong>esolver pataletas infantiles, tareas escolares y enojos adolescentes es agotador, pero posible, priorizando y negociando.</span></p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">&quot;La chica quiere jugar y la adolescente carretear.<br /> <br /> La menor pasa mala noche y adem&aacute;s hay que ir a buscar a su hermana a una fiesta.<br /> <br /> Mi tercera hija es universitaria y m&aacute;s aut&oacute;noma, pero igual exige mi atenci&oacute;n.<br /> <br /> Lo bueno es que las mayores cuidan al conchito si salgo&quot;, dice la doctora P&iacute;a F.<br /> <br /> (43), sobre sus hijas de 3, 16 y 24 a&ntilde;os.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Tener ni&ntilde;os con edades tan distintas es complejo.<br /> <br /> Sus necesidades son diferentes e implican una crianza muy demandante.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">&quot;Partiendo de lo m&aacute;s simple, hay que cambiar el switch constantemente y eso agota.<br /> <br /> Con la menor, en prekinder, las tareas son recortar objetos; con las escolares es un trabajo de historia y con el mayor, en ense&ntilde;anza media, un an&aacute;lisis de prensa comparada&quot;, grafica la publicista Ana G.<br /> <br /> (37) que tiene hijos de 4, 9, 10 y 15 a&ntilde;os.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">La situaci&oacute;n no es inusual.<br /> <br /> &quot;Algunos pap&aacute;s cuyos hijos crecen y ya no los necesitan tanto tienen otra guagua&quot;, dice la sic&oacute;loga infanto-juvenil Nadja Antonijevic.<br /> <br /> &quot;Lo mismo pueden hacer quienes se reencuentran tras un distanciamiento o los que consiguen una nueva pareja tras una separaci&oacute;n&quot;, agrega M&oacute;nica Rademacher, sic&oacute;loga y terapeuta familiar y de pareja.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Conciliar el trabajo con las dis&iacute;miles necesidades afectivas, acad&eacute;micas, horarios y gustos de los hijos es dif&iacute;cil.<br /> <br /> Priorizar y estar atentos a sus requerimientos reales son claves para lograrlo.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px"><strong>La dif&iacute;cil competencia</strong></span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Las diferentes necesidades se hacen m&aacute;s patentes en preescolares y adolescentes.<br /> <br /> Mientras el peque&ntilde;o construye su mundo alrededor de la familia, el joven descubre su identidad fuera del n&uacute;cleo, con sus amistades.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">&quot;Cuando los pap&aacute;s llegan y esos bracitos se tiran al cuello, el riesgo es dedicarse m&aacute;s a esa personita, en vez del otro que dice una pesadez.<br /> <br /> Pero el adolescente los necesita, aunque sea para pegar un portazo y reafirmar su identidad&quot;, explica Antonijevic.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Con los escolares lo acad&eacute;mico toma tiempo.<br /> <br /> &quot;En esta etapa el ni&ntilde;o construye su autoestima basada en su autoimagen: puede ser el porro, el mateo o el deportista.<br /> <br /> Por eso hay que apoyarlo en sus procesos y darle autonom&iacute;a paulatinamente&quot;, dice Rademacher.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Por su parte, los adultos j&oacute;venes tambi&eacute;n requieren de apoyo en sus proyectos, como estudios, trabajo o elecci&oacute;n de pareja.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Los hijos menores suelen ser criados m&aacute;s regalones que los mayores, lo que puede generar competencia entre los hermanos, advierte Antonijevic.<br /> <br /> Para reducirla hay que dar atenci&oacute;n a todos y demostrar a los grandes -con fotos, por ejemplo- que tambi&eacute;n fueron regaloneados.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Tambi&eacute;n es com&uacute;n que los padres deleguen el cuidado de los m&aacute;s chicos en los m&aacute;s grandes, d&aacute;ndoles demasiada responsabilidad.<br /> <br /> Esto los agobia y da pie a que discutan sobre su crianza con los padres, generando confusi&oacute;n en las relaciones: los menores ya no tienen dos pap&aacute;s sino que cuatro.<br /> <br /> Por eso es fundamental delimitar las tareas y los roles al interior de la familia.<br /> <br /> Los hijos necesitan calidad, pero tambi&eacute;n cantidad de tiempo.<br /> <br /> Para conseguirlo, los padres debieran desechar obligaciones innecesarias aceptando que no van a poder cumplir siempre con todos los posibles compromisos.<br /> <br /> A su vez, los j&oacute;venes pueden priorizar sus actividades y no asistir a cada una de las fiestas o actividades que surjan en su camino.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">En el caso de los adolescentes, para aprovechar el tiempo juntos no hay que desgastarse en peleas perdidas.<br /> <br /> &quot;En vez de discutir por c&oacute;mo se viste es mejor propiciar la cercan&iacute;a para saber c&oacute;mo est&aacute;&quot;, dice Antonijevic.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Lo m&aacute;s importante es que los padres est&eacute;n atentos a las necesidades reales de sus hijos.<br /> <br /> Aunque el joven se encierre en su pieza, &eacute;ste tal vez espera que el adulto entre a conversar.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">&quot;Cuando estamos cansados cumplimos con lo inmediato, como ayudarlo a estudiar para la prueba, pero tal vez hemos llegado tarde toda la semana y nos extra&ntilde;a.<br /> <br /> Entonces lo relevante es compartir, aunque no se saque un siete&quot;, grafica Rademacher.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Para maximizar el tiempo y poder desarrollar la relaci&oacute;n con cada uno es vital ense&ntilde;arles a ser relativamente aut&oacute;nomos, d&aacute;ndoles las herramientas para que ellos resuelvan los problemas y no tener que hacerlo por ellos.<br /> <br /> Es bueno asignarles responsabilidades acordes a su edad para crear un clima de cooperaci&oacute;n familiar.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Aunque es importante tener puntos de encuentro, como una comida diaria, no es posible compartir lo mismo con todos, porque los intereses son dif&iacute;ciles de compatibilizar.<br /> <br /> Aqu&iacute; la clave es negociar.<br /> <br /> As&iacute; lo hace la familia de Ana: cuando van al cine se preocupan por dejar a todos contentos.<br /> <br /> &quot;La menor ve pel&iacute;culas de dibujos animados y el mayor la quiere tanto que puede acompa&ntilde;arla, pero las del medio no lo hacen, as&iacute; que van con el pap&aacute; y despu&eacute;s vamos a comer juntos&quot;.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px"><strong>Tiempo para estar en pareja</strong></span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">El descanso y la recreaci&oacute;n son al ser humano lo que la bencina es al auto.<br /> <br /> Aunque quiera seguir funcionando, sin pausas es imposible, dice M&oacute;nica Rademacher.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Los espacios de relajo adem&aacute;s son propicios para un mayor acercamiento con los hijos.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Tambi&eacute;n es vital destinar tiempo para estar a solas con el otro &quot;ya que si la pareja no funciona, la familia tampoco&quot;, explica la sic&oacute;loga Nadja Antonijevic.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Muchos matrimonios creen que pasan mucho juntos porque est&aacute;n varias horas bajo el mismo techo.<br /> <br /> Pero para desarrollar su relaci&oacute;n es necesario que est&eacute;n tranquilos y que no ocupen ese tiempo hablando de las cuentas o los ni&ntilde;os.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp; <p><span style="font-size:22px">Por &uacute;ltimo, y aunque parezca un lujo entre las demandas infantiles y juveniles, es importante dejar un tiempo para s&iacute; mismo.<br /> <br /> &quot;Puede ser algo tan sencillo como leer 15 minutos antes de dormir o tomarse un caf&eacute; con una amiga.<br /> <br /> Uno llega renovada, contenta y con m&aacute;s energ&iacute;a para compartir con los suyos&quot;, concluye Rademacher.</span></p> </p> <p>&nbsp;</p>