Un equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile realizó un estudio, cuyo resultados aparecen en la revista Psykhe, donde se comparan las diferencias en la predictividad de la lectura a fines del primero y del cuarto año.
El artículo, de Luis Bravo, Malva Villalón y Eugenia Orellana, de la Escuela de Psicología, presenta los resultados de un seguimiento realizado a 227 niños durante cuatro años.
Los alumnos fueron evaluados al iniciar el primer año antes de la enseñanza formal del lenguaje escrito con diversas pruebas psicolingüísticas predictivas.
Posteriormente se midieron sus habilidades lectoras a fines del primer y del cuarto año.
La investigación mostró que el conocimiento que tienen los niños del nombre de las letras es la variable con mayor peso individual en la predictividad de la lectura entre primero y cuarto año.
Esta habilidad temprana refleja un desarrollo psicolingüístico anterior a la enseñanza formal de la lectura, acompañado de factores motivacionales y culturales que facilitan este aprendizaje.
De acuerdo al resultado, "las estrategias pedagógicas preescolares debieran estar orientadas a favorecer este aprendizaje aunque no las enseñen formalmente".
En el cuarto año las variables predictivas cambiaron, ya que además del conocimiento de las letras incide el reconocimiento comprensivo de textos escritos y de palabras impresas.
"Desde el punto de vista pedagógico, los resultados de este estudio apuntan principalmente a los contenidos de los programas de Kindergarten que debieran hacer énfasis en la segmentación fonémica y en el reconocimiento de letras", concluyeron los especialistas.
Aprender el lenguaje
El aprendizaje del lenguaje escrito es un proceso complejo, determinado por el desarrollo previo de diversos procesos cognitivos.
Entre éstos se cuenta la discriminación y memoria visual de las diferencias ortográficas, la discriminación auditiva de las distinciones entre los fonemas, la orientación espacial de los signos escritos y otros.
Las investigaciones realizadas a los alumnos de Kindergarten y educación básica muestran que hay variables que son mejores predictoras que otras del rendimiento en lenguaje escrito.
La evaluación de estos factores permite pronosticar cuáles niños serán buenos lectores y cuáles tendrán problemas de aprendizaje.
La conciencia fonológica aparece en numerosos estudios como la variable de mayor fuerza predictiva de la lectura inicial.
Tiene que ver con habilidades como reconocer rimas, ritmos, identificar sílabas y segmentar palabras.
Otros procesos que anteceden al aprendizaje del lenguaje escrito es el conocimiento de las letras antes de su enseñanza formal y la identificación visual de algunas palabras escritas tales como nombres propios y los días de la semana
Alumnos de la Pontificia Universidad Católica de Chile investigan predictividad de la lectura en niños
Universia.cl. Universidad Católica