Emprenden campaña para prevenir el embarazo entre las jovenes escolares
La iniciativa busca que las jóvenes sean conscientes de que son ellas quienes deben decidir sobre su vida sexual.
El miedo de las adolescentes a la hora de exigir el condón a su pareja por el temor a ser calificadas de inmaduras o complicadas y el desconocimiento de los riesgos que implica la actividad sexual sin protección son algunos de los factores que inciden en el incremento de embarazos no deseados y en el aumento de enfermedades venéreas y sida.
Estas son algunas de las conclusiones del estudio "Doble protección: percepciones de riesgo frente a los embarazos no deseados y las ETS y sus formas de protección", de Profamilia, a partir del cual surgió la campaña "El condón lo cargo yo".
La iniciativa busca fortalecer el uso del preservativo entre mujeres, especialmente en adolescentes.
La magnitud del fenómeno en el país es tal que, incluso, la relatora especial para educación de Naciones Unidas, Katarina Tomasevski, manifestó su preocupación sobre el tema.
"Lo peligroso es ver que Colombia sigue siendo la única nación en América con una tasa creciente de embarazos en adolescentes", afirmó ayer la funcionaria, en Bogotá.
Y ello sucede -explica María Isabel Plata, directora de Profamilia-, entre otras cosas porque "las adolescentes no son conscientes del poder de decisión y de autonomía que tienen sobre su sexualidad".
En este sentido, la investigación de Profamilia estableció, por ejemplo, que las jóvenes no se atreven a exigir el uso del condón por el temor a lo que su pareja piense de ella.
También se detectó que en ocasiones acceden frente al chantaje de rompimiento de la relación.
"Los muchachos les dicen que no usar el condón es sinónimo de amor, porque es una demostración de confianza", dice Plata.
Además, es frecuente que las niñas no exijan el preservativo para aparentar que saben poco de sexualidad.
Esto lo hacen con el fin de no ser tildadas como fáciles o lanzadas.
A ello hay que sumarle -según la investigación- el hecho de que las parejas jóvenes tienen dificultades para hablar sobre el uso de métodos anticonceptivos.
No lo hacen porque se sienten incómodos o les da pena.
"En este sentido -agrega Plata-, con la campaña "El condón también lo cargo yo" se busca que la adolescente sea autónoma sobre todas las decisiones que tengan que ver con su sexualidad en su relación de pareja".
Adicionalmente, se pretende mostrar que las mujeres que proponen y exigen el uso del condón en sus relaciones están ejerciendo sus derechos sexuales y reproductivos.
En ese orden de ideas se quiere quitar el estigma de que la mujer que lleva le condón es fácil, promiscua y vividora.
"Al contrario, debe ser vista como una persona responsable que sabe decidir sobre su sexualidad".
Con la iniciativa no se está promoviendo la promiscuidad entre los jóvenes, simplemente se les está dando una herramienta de protección.
"Es una realidad.
Por diversos factores, la actividad sexual de los adolescentes ha cambiado y hoy se inician más temprano que en generaciones anteriores...
por eso es tan importante la educación y la prevención", dice Plata.
"El condón no frena el sida"
El periódico The Guardian, uno de los más importantes de Europa, hizo eco ayer, visiblemente escandalizado, de unas polémicas declaraciones del Cardenal colombiano Alfonso López Trujillo acerca de una supuesta inutilidad del condón en la lucha contra el sida.
"La Iglesia Católica está diciéndole a la gente en los países golpeados por el sida que no use el condón, porque estos tienen minúsculos agujeros a través de los cuales el virus causante del sida puede pasar", denuncia The Guardian.
Acto seguido, el diario británico explica que en un programa de televisión de la BBC emitido el domingo, López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio Vaticano para la Familia, declaró: "el virus causante del sida es aproximadamente 450 veces más pequeño que un espermatozoide" y "un espermatozoide puede pasar fácilmente a través de la red que forma el condón".
Agregando: "Estos márgenes de incertidumbre...
deberían representar una obligación para los ministerios de salud (...), que deberían empezar a actuar de la misma manera que se hace con los cigarrillos, que ellos declaran como un peligro".
The Guardian recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al preservativo como un arma muy eficaz para la lucha contra el sida, ya que reduce el riesgo de contagio del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) en un 90 por ciento.
Y añade que para la OMS, la posición del Vaticano no sólo es "incorrecta", sino "peligrosa", pues el mundo hace frente a una pandemia que ya ha matado a más de 20 millones de personas y que hoy afecta a por lo menos 42 millones de seres humanos.
Pero Trujillo, según The Guardian, restó toda credibilidad a la opinión de los científicos de la OMS diciendo en el programa de la BBC: "Están equivocados(...) y este hecho es fácilmente reconocible".